Líder de la Canaco en Chilpancingo culpa a alcalde por atentado en su contra

miércoles, 29 de enero de 2014
CHILPANCINGO, Gro. (apro).- El dirigente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en esta ciudad, Pioquinto Damián Huato, responsabilizó hoy al alcalde priista Mario Moreno Arcos y a su hermano Ricardo del atentado que sufrió ayer en la noche y en el que resultó muerta su nuera y lesionado su hijo. “Fue un ataque perfectamente planificado”, dijo el empresario, quien aseguró que el funcionario actuó en complicidad con supervisores de la Dirección de Gobernación municipal. “Cuando salimos de mi casa, (los agentes de Gobernación), ya me estaban esperando”, refirió. El dirigente empresarial escribió un mensaje en su cuenta de Facebook en el que asegura que el edil priista está involucrado con las bandas delincuenciales que operan impunemente en Chilpancingo. Damián Huato solicitó nuevamente la intervención del gobierno federal y pidió a la Procuraduría General de la República (PGR) que investigue a los hermanos Mario y Ricardo Morenos Arcos, así como a los supervisores de la dirección de Gobernación municipal. “Sí Mario Moreno Arcos realmente quiere coadyuvar con las investigaciones debe de pedir licencia al cargo y permitir que se realice libremente la indagatoria del caso”, exigió. Damián Huato sostuvo que “de milagro” salió ileso del atentado y aseguró que la camioneta en la que viajaba recibió al menos 100 impactos de bala. Narró que fueron atacados por los dos flancos y la parte posterior. Desde una camioneta en movimiento, los rafaguearon para que detuvieran la marcha; enseguida dos hombres bajaron de otra unidad portando rifles de asalto y también las accionaron en su contra. En el lugar fue asesinada su nuera, Laura Rosas Brito, quien viajaba en el asiento del copiloto, mientras que su hijo y la esposa del empresario resultaron heridos, informó. Después del infierno, un automovilista accedió a llevar al empresario y su esposa al cuartel de la 35 Zona Militar donde se encuentra resguardado. El empresario exhortó a la sociedad a manifestarse pacíficamente y envío un mensaje al presidente Enrique Peña Nieto. “Tendrá que empezar a limpiar la casa por dentro, sino todo empeño en materia de seguridad será nulo”. Se deslinda alcalde Previo a esa declaración, el alcalde de esta ciudad Mario Moreno dijo que “es muy fácil abrir la boca, lo difícil es demostrarlo”. Además, se puso a disposición de las autoridades correspondientes para deslindar responsabilidades en el atentado contra el dirigente de la Canaco local. Por separado, el gobernador Ángel Aguirre Rivero instruyó a la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJ) a “agilizar” las investigaciones del ataque, y afirmó que en Guerrero “no se permitirá la impunidad”. Las autoridades gubernamentales reaccionaron mediante la difusión de escuetos comunicados ante el ataque armado que  sufrieron ayer el empresario, su hijo Walter Damián y su nuera Laura Rosas Brito, quien perdió la vida. El atentado ocurrió cuando el dirigente de la Canaco en la zona centro de la entidad regresaba del valle El Ocotito, donde se realizó una asamblea popular en la que alrededor de dos mil personas reprocharon la omisión y complicidad de las autoridades ante los constantes ataques de los delincuentes, que tienen colapsada la zona. En el encuentro estuvo presente el alcalde capitalino, a quien Damián Huato increpó directamente. Lo llamó “bribón” y “narcoalcalde”. En respuesta, Moreno Arcos dijo esta mañana que permanecerá atento a cualquier llamado de las autoridades correspondientes para esclarecer el hecho, y demandó acciones “contundentes y definitivas” para restablecer el orden en esta ciudad, donde los ataques del narcotráfico han exhibido la criminal indolencia gubernamental. Durante una entrevista radiofónica realizada esta mañana, el alcalde fue cuestionado sobre las acusaciones que hizo en su contra el dirigente de comerciantes. “Es muy fácil abrir la boca, lo difícil es demostrar los señalamientos”, respondió el alcalde priista, quien públicamente se ha declarado incompetente para revertir la ola de violencia bajo el argumento de que no es “Batman o Supermán” para enfrentar a los criminales. Desde el año pasado, representantes del sector productivo han denunciado el recrudecimiento de extorsiones, secuestros y asesinatos en la capital guerrerense. Incluso el dirigente empresarial Pioquinto Damián Huato denunció públicamente que la policía municipal estaba al servicio de la banda de Los Rojos y detenía a jóvenes que eran trasladados al vecino poblado de Zumpango, donde los criminales decidían si los mataban o exigían dinero a sus familiares a cambio de liberarlos. Ayer, previo al atentado, el empresario manifestó su apoyo a la Unión de Pueblos y Organizaciones del estado de Guerrero (UPOEG), impulsada por el activista indígena Bruno Plácido, mientras realizaba gestiones para el ingreso del grupo de autodefensa a la capital guerrerense. Además de Damián Huato, dirigentes del sector transportista denunciaron que desde diciembre pasado opera una red de más de 200 “narcotaxis” en esta capital, donde se han reportado agresiones sexuales contra mujeres, robos a pasajeros y asesinatos de choferes de esas unidades que circulan impunemente en la ciudad. A pesar de las denuncias y los crímenes que tienen aterrorizada a la población, las autoridades se han negado a actuar para revertir esta situación de violencia e impunidad atribuida a Los Rojos, un remanente del extinto cártel de los Beltrán Leyva que opera en la región Centro, Montaña y parte de la Sierra, bajo el manto protector de autoridades de los tres niveles de gobierno, según reportes oficiales. Durante un operativo militar, el jefe de la banda, Leonor Nava Romero, La Garra, fue detenido en septiembre pasado en Zumpango y trasladado al penal de máxima seguridad de Tamaulipas, acusado de los delitos de homicidio, secuestro y narcotráfico. No obstante, dos meses después un juez federal lo liberó mediante el pago de una fianza de 13 mil 238 pesos, de acuerdo con la resolución judicial emitida el pasado 10 de noviembre por el juez primero de distrito en materia de procesos penales con sede en Tamaulipas. La Garra asumió el mando de Los Rojos tras la ejecución de su hermano José Nava Romero, Don Che, la madrugada del 16 de junio en San Andrés Cholula, Puebla, mientras se encontraba en un palenque de gallos. Ante la criminal indolencia gubernamental, los pobladores del valle El Ocotito se organizaron y solicitaron el apoyo de la UPOEG para enfrentar directamente a la delincuencia. Actualmente los guardias comunitarios tienen el control de la seguridad en las ocho comunidades que conforman el valle de El Ocotito, y ayer se extendieron a tres más.

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