Anuncia Cofepris creación de clínica para afectados por derrame en Sonora

lunes, 13 de octubre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- El titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), Mikel Arriola Peñalosa, anunció la creación de una clínica epidemiológica para atender a las personas que resultaron afectadas por el derrame de 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre acidulado en los ríos Bacanuchi y Sonora, el pasado 6 de agosto. La clínica, con una inversión de 250 millones de pesos, operará en los próximos 15 años con recursos del fideicomiso que entregó Grupo México, y atenderá por igual a derechohabientes del IMSS, Issste, Seguro Popular e Isssteson, precisó Arriola Peñalosa en entrevista con el noticiero Proyecto Puente, de la cadena Uniradio. “Este es uno de los proyectos más ambiciosos del país en el sector Salud debido a que toma en cuenta la gravedad del problema a largo plazo”, enfatizó. Sobre los 31 pozos que se encuentran a 500 metros de los márgenes del río Sonora, el funcionario federal manifestó que se han liberado 22, y de acuerdo con los 66 muestreos analizados por el Laboratorio Nacional de Salud Pública en México, dijo, los niveles de metales pesados se encuentran 50 veces por debajo de la norma de potabilidad número 127. Arriola Peñalosa reconoció la desconfianza que tiene la población al bloquear ocho de estos 22 pozos liberados, pues el derrame de 40 millones de litros de metales pesados fue de "dimensiones históricas", dijo. Sin embargo, agregó, el Laboratorio Nacional es el encargado de estudiar la calidad de las vacunas que se distribuyen en México, por lo que solicitó mayor consideración de parte de los inconformes. Respecto de las personas que resultaron afectadas al entrar en contacto directo con las aguas contaminadas del río, precisó que la cifra se elevó a 26. Esas personas, subrayó, han recibido una bolsa de 500 mil pesos a manera de indemnización que lleva por nombre “pérdida de productividad”. El pasado 19 de agosto, el titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Juan José Guerra Abud, calificó el derrame como “el peor desastre ambiental de la industria minera del país”, ocasionado por un fenómeno conocido como tubificación en una de las piletas de lixiviados y por la falta de una válvula en la pileta imputable a Grupo México.  

Comentarios