La delincuencia, el desafío más crítico para la nación: CCE

lunes, 6 de octubre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- La cúpula empresarial alzó la voz de alerta frente a los sucesos de violencia ocurridos en las últimas semanas: aseguró que sólo dejan ver que “la delincuencia sigue siendo el desafío más crítico para la nación”. En su mensaje semanal, Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), precisó que esos hechos, “que incluyen homicidios de personajes políticos y civiles, actos de brutalidad extrema del crimen organizado, así como ejecuciones y desapariciones numerosas, ratifican que todavía estamos muy lejos de un estado de cosas que permita relajar la guardia en materia de seguridad pública”. Entre los crímenes a los que se refirió Gutiérrez Candiani resaltan, entre otros, la ejecución de 22 presuntos delincuentes a manos de militares en Tlatlaya, Estado de México, el 30 de junio pasado; la muerte del diputado federal priista Gabriel Gómez Michel y de su ayudante, Heriberto Núñez Ramos, el 23 de septiembre, y la desaparición de normalistas de Ayotzinapa, tres días después. Según el CCE “los sucesos de alto impacto que son noticia coinciden con una percepción ciudadana de inseguridad que se mantiene en muy alto nivel y como la mayor preocupación de los mexicanos”. El organismo empresarial también citó la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe, 2014), que arrojó los siguientes resultados: La tercera parte de los hogares mexicanos cuenta con integrantes que sufrieron algún tipo de delito en un año, con más de 22 millones de víctimas y 33 millones de incidentes, y nueve de cada 10 quedaron sin denuncia, con una "cifra negra" que vuelve a crecer y que ilustra la desconfianza prevaleciente respecto de la procuración de justicia. La causa de no denunciar, apunta, está en el temor, dado que hay zonas donde gran parte de las policías forman parte de la delincuencia organizada, o bien por la ineficiencia y corrupción de autoridades y responsables, que se ha vuelto endémica en algunas regiones y municipios. Todo esto mantiene el grado de impunidad a niveles superiores a 97% de los delitos, y también porque la mayoría de las víctimas prefiera ahorrarse tiempo y molestias. “Tales indicadores igualmente son coincidentes con el impacto de la delincuencia y la inseguridad en la economía, que permanece entre los principales factores de riesgo en las encuestas a analistas económicos y, desde luego, la óptica empresarial, entre las más agudas vulnerabilidades en cuanto a competitividad”, precisó Gutiérrez Candiani. Esa situación, añadió, se refleja en el ranking de Competitividad 2014-2015 elaborado por el Foro Económico Mundial, en el que México se encuentra en los últimos lugares. De 144 países, ocupa el sitio 140 en crimen organizado, el 135 en cuando a costos para los negocios derivados del crimen y la violencia y el 128 en confiabilidad de los servicios policiacos. Sin embargo, el presidente del CCE dijo que “es de reconocerse los esfuerzos que se están haciendo en múltiples frentes, así como la mejoría en temas como la tasa de homicidios, cuya disminución ha sido consistente. No obstante, no podemos cantar victoria cuando se estima que en México se comete el mismo número de asesinatos en un año que todos los que se dan en el conjunto de países europeos”. Para el organismo empresarial es evidente que nuestro sistema policial necesita una cirugía mayor, sobre todo en lo que respecta a responsabilidad local, que tiene que ver con la mayoría de los delitos que son los del fuero común. “Se han invertido miles de millones de pesos en tecnología, capacitación, control de confianza, profesionalización y certificación, sin que haya una mejoría proporcional y al ritmo que se requiere. La coordinación se ve mermada por fenómenos como la corrupción, falta de protocolos y un modelo policiaco nacional laberíntico, con enormes disparidades”, sentenció. No obstante, dio su voto de confianza al Ejército Mexicano, que recientemente se vio involucrado en el caso de 22 ejecuciones en Tlatlaya. “Las fuerzas armadas han sido y son el baluarte del Estado mexicano, protegiendo a la población y realizando con patriotismo el trabajo que no están haciendo muchas autoridades y policías, con todos los riesgos que ello implica. En este sentido, el respaldo de la sociedad a las fuerzas armadas es contundente, como lo es el del sector empresarial”, subrayó Gutiérrez. Y remató: “Los casos aislados de conflictos que se han llegado a presentar, más que desacreditar a la institución castrense y a su intervención inevitable y ejemplar, deben funcionar como un reclamo para que las fuerzas del orden civil en todo el país acaben de reformarse para cumplir con sus obligaciones”.

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