Priistas abandonan el Senado por críticas a Peña por "Casa Blanca"

martes, 25 de noviembre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- A cuentagotas, los senadores del PRI, encabezados por su coordinador Emilio Gamboa Patrón, abandonaron el salón de sesiones en el momento que Layda Sansores, del PT, acusaba al presidente Enrique Peña Nieto de “inepto, cobarde y corrupto”, mientras presentaba su punto de acuerdo sobre el conflicto de interés del primer mandatario en relación con la propiedad denominada “Casa Blanca”. Era el último punto en el orden del día. El presidente de la Mesa Directiva, Miguel Barbosa, intentó primero pedirle a la senadora campechana que “cuide su lenguaje” ante las evidentes señales de Gamboa para expresar su descontento. Momentos antes la perredista Dolores Padierna hizo uso de la tribuna para leer su punto de acuerdo sobre el mismo tema y propuso que Peña Nieto presentara “completa” su declaración patrimonial porque “hay innumerables inconsistencias”. Padierna leyó todos los contratos que el gobierno peñista había concedido al Grupo Higa, de Juan Armando Hinojosa Cantú, desde que fue gobernador del Estado de México, y también pidió que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes presentara un informe ante el Senado sobre “las indemnizaciones de que será objeto el Grupo HIGA por la cancelación del proyecto del tren de alta velocidad México-Querétaro”. Los priistas estaban incómodos, pero habían acordado no participar en el debate. La participación de Layda Sansores los sacó de sus cabales y argumentaron que estaba “fuera de reglamento” y que era necesario “abordarlo con seriedad”. “No es ningún insulto –respondió Sansores a Barbosa desde la tribuna–, es solamente la verdad, permítame expresarla como senadora, como legisladora. No se puede coartar mi libertad de expresión, como tampoco se debe coartar la libertad de expresión de los ciudadanos”. Justo este mismo día se especuló sobre los posibles candidatos o candidatas a ganar la Medalla Belisario Domínguez, que conmemora justamente a un senador que fue asesinado por defender al Poder Legislativo frente al cuartelazo de Victoriano Huerta. José Ascención Orihuela, del PRI, intentó en vano frenar la participación de Sansores. Pidió que se verificara el quórum. Barbosa dejó correr la intervención de la senadora petista. Peña Nieto es “cobarde por mandar a su mujer a la jaula de los leones, en vez de dar la cara”, sentenció la legisladora. “Cobarde porque se fue a refugiar al Campo Marte para lanzar sus amenazas, cobijándose bajo el manto de todas las estrellas de los generales. Y cobarde porque mandó a reprimir a los ciudadanos pacíficos, el 20 de noviembre”, remató. Sansores y Padierna, cada quien en su estilo, argumentaron que el delito por la “Casa Blanca” no era de la primera dama Angélica Rivera, sino del primer mandatario, porque debió reportarla en su declaración patrimonial. Ambas senadoras afirmaron que existía presunto conflicto de interés y tráfico de influencias. Cuando terminó la explosiva intervención de Sansores, los priistas retornaron al recinto. Se dieron cuenta de su error. Lo que iba a ser una intervención más, se transformó en una expresión de incapacidad para debatir el tema. Desde su curul, la panista Laura Rojas dejó constancia que su bancada tiene inscritos otros tres puntos de acuerdo: uno, sobre declaraciones patrimoniales del presidente; otro, sobre el conflicto de interés, y una más para solicitarle a la Secretaría de la Función Pública “información detallada sobre los contratos de Grupo HIGA”. La panista hizo un llamado “respetuoso” a los senadores del PRI “para que no eludan el debate”. “Este debate se lo debemos a los mexicanos, la sociedad está esperando que pase algo”, afirmó. Tras concluir la sesión, las senadoras priistas Blanca Alcalá y Ana Lilia Herrera Anzaldo ofrecieron una breve rueda de prensa para negar que hubieran tratado de “reventar el quórum” y pidieron “respeto y seriedad” para discutir este tema.

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