Científicos de la UNAM crean fármaco contra la influenza AH1N1

miércoles, 26 de noviembre de 2014
MÉXICO, D.F., (apro).- Un grupo de científicos encabezados por Alfredo Torres Larios, investigador del Instituto de Fisiología Celular (IFC) de la UNAM crearon una molécula sintética que inhibe una enzima del virus causante de la influenza AH1N1. La molécula sintética 6-Quinoxanilamina fue creada in vitro y ya está en proceso de patente aunque aún deben realizarle pruebas experimentales en animales y protocolos clínicos con humanos para llegar al mercado. Los científicos también ensayan a nivel molecular varias rutas para impedir que la enzima neuraminidasa, una proteína de superficie presente en la parte más externa del virus, pueda accionar. A partir de la molécula sintética, Torres y sus colaboradores obtuvieron derivados que han probado en el laboratorio para impedir que ese organismo inicie su trabajo como agente infeccioso. “El 6-Quinoxanilamina es un compuesto que demostró tener propiedades inhibitorias sobre una de las enzimas –la neuraminidasa–, crucial para la propagación del virus. Es un inhibidor y, hasta ahora, un protofármaco, pues aún no puede ser administrado. Provee una especie de raíz sobre la cual se puede crecer para desarrollar un medicamento más completo”, explicó el investigador. La enzima que se desactiva es atacada con el medicamento Tamiflú, con el que se trata la influenza, sin embargo el investigador afirma que al nuevo fármaco le pondrán otra molécula que no tiene que ver con el que está en el mercado. Un aspecto novedoso de la investigación es que la molécula sintética aparentemente no se pega al sitio activo del virus y eso es relevante, pues muchas drogas están encaminadas al mismo, abundó. “Esto resultaría ventajoso, pues el fármaco no compite con el ligando natural y de esta manera se puede sorprender al virus”, detalló. La patente para proteger la molécula, sus derivados y los usos descritos se encuentra en trámite por lo que el investigador del IFC requiere financiamiento de una empresa farmacéutica para avanzar en su desarrollo. “Lo más costoso es la fase clínica, que necesita realizar protocolos en humanos”, dijo. Antes de pasar a una etapa de pruebas en mamíferos, Torres y sus colaboradores buscan desarrollar al menos una decena de compuestos activos derivados del ya encontrado para llegar a otras etapas de su estudio con más oportunidades de éxito. “Estamos en un buen momento para patentar y hacer un proyecto conjunto con alguna compañía farmacéutica que esté interesada”, señaló. Por esta investigación, Torres Larios obtuvo el tercer lugar del Programa de Fomento al Patentamiento y la Innovación de la Coordinación de Innovación y Desarrollo (CID) de la UNAM, un esfuerzo institucional que tiene como fin llevar a la industria y la sociedad nuevo conocimiento generado en esa casa de estudios.

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