Marchas y bloqueos de carreteras en Guerrero por caso Ayotzinapa

miércoles, 5 de noviembre de 2014
CHILPANCINGO, Gro. (apro).- Integrantes de la Asamblea Nacional Popular (ANP) bloquearon este miércoles distintas vías de comunicación en la entidad, para exigir la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos por policías municipales de Iguala, en contubernio con la delincuencia organizada. Y al grito de “Fue el Estado”, en referencia a la muerte de tres estudiantes y la desaparición de 43 más, alumnos de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro) y del Instituto Tecnológico de Chilpancingo (ITech) se sumaron al paro nacional de 72 horas para demandar justicia. Desde las 7 de la mañana, guardias comunitarios de Tixtla y miembros del magisterio disidente bloquearon la carretera federal que conecta la región Centro con la Montaña guerrerense. La obstrucción de la carretera Tixtla-Chilapa se enfocó en dos puntos: el arco de la Normal de Ayotzinapa y el libramiento a la altura del crucero que conecta con el municipio de Mártir de Cuilapan. La vía fue liberada casi siete horas después. Los manifestantes también cerraron una tienda de la cadena Aurrerá y varios bancos en el centro del poblado de Tixtla, ubicado a 15 kilómetros de esta capital. Por su parte, miembros de la Coordinadora de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) bloquearon dos puntos de la autopista del Sol durante seis horas. La circulación vial fue obstruida en la parte norte de la ciudad a la altura del crucero de Chichihualco, y al sur de la población se cerró el punto conocido como El Parador del Marqués. Los bloqueos carreteros de Tixtla y Chilpancingo prácticamente colapsaron la región Centro de la entidad. Durante ese tiempo, cientos de automovilistas y transportistas quedaron varados, y decenas de ciudadanos tuvieron que caminar para transbordar y llegar a sus destinos. Los universitarios marcharon por las principales calles de Chilpancingo y el puerto de Acapulco, y se sumaron al paro activo de 72 horas convocado por estudiantes de otras universidades como parte de la jornada global en solidaridad con los normalistas de Ayotzinapa. Estos hechos exhibieron el vacío de autoridad que prevalece en Guerrero, donde la falta de operación política del gobernador interino, Rogelio Ortega Martínez, es comparable a la que caracterizó la administración del defenestrado Ángel Aguirre Rivero.