Reciben "salarios de hambre" más de 3 millones de campesinos: CAP

martes, 2 de diciembre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- Poco más de 3 millones de campesinos recibieron sólo 33.29 pesos diarios como salario durante el 2013, denunció Luis Gómez Garay, coordinador general del Congreso Agrario Permanente (CAP). Por ello, advirtió, resulta impostergable ajustar el salario mínimo en el país e incluir en el tabulador de salarios profesionales la actividad de los campesinos y trabajadores agropecuarios. El líder del CAP explicó que este sector, integrado por más de 3 millones de campesinos, no alcanzó los mil pesos de ingreso al mes en el año anterior. De acuerdo con el reporte sobre las Cuentas de Bienes y Servicios del Inegi, quienes laboran en el sector primario, es decir, alrededor de 3 millones 41 mil mexicanos que se dedican a la agricultura, cría y explotación de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza, recibieron en promedio 11 mil 985 pesos por persona durante todo el 2013, lo que implica 998.75 pesos mensuales o sólo 33.29 pesos por día. “Hoy el salario mínimo establecido por la Conasami, respaldado por el gobierno federal, empresarios y sindicatos corporativos, no cumple con el precepto constitucional de facilitar a los campesinos llevar una vida digna que les permita mantener a sus familias”, acusó el dirigente del CAP. Luego de que el Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) se declarara el lunes pasado en sesión permanente, Gómez Garay criticó las condiciones en que se da el trabajo en el campo, ya que no está sujeto a alguna regulación ni prestación social, mucho menos estímulos, lo que coloca esta actividad en condiciones más dramáticas y precarias. Por ello hizo un llamado al Congreso de la Unión, al gobierno federal y a partidos políticos a no politizar el tema y a desvincular el minisalario de pagos y multas para ubicarlo en un ingreso con el que las familias campesinas puedan tener acceso a la canasta básica, que tiene un costo de 171 pesos diarios para una familia de cinco integrantes. En ese sentido, expuso que con base en esos “salarios de hambre” las familias campesinas mexicanas han tenido que incorporar a la mano de obra a más de dos o tres miembros de cada familia para poder completar lo que les debiera generar un salario mínimo consagrado en la Constitución. “Una familia para que pueda vivir en la medianía de un país como México necesita que trabaje no solamente el padre, sino la madre, y al menos otros dos miembros de la familia, como los hijos”, puntualizó. Eso sin tomar en cuenta que muchas de las familias viven en condiciones de hacinamiento, alertó. Al analizar el ingreso de 33.29 pesos que por día percibe un campesino, explicó, se detectó que sólo puede adquirir una quinta parte de la canasta básica estimada por el Coneval, de ahí que la mayoría de los hombres del campo y sus familias se ubiquen en pobreza alimentaria. Abundó: “Todos los días salen a cubrir jornadas muchas veces dobles de 12 o 14 horas. Un campesino normalmente empieza a trabajar a las 4:30 y termina su primer turno a las once de la mañana, cuando ya el sol es muy difícil para que pueda ser soportable, y regresan otra vez  a trabajar alrededor de las tres o cuatro de la tarde”. En contraste, la remuneración media de los mexicanos urbanos fue de 113 mil187 pesos en el año, o sea, 9 mil 432 pesos al mes, es decir, 314 pesos diarios, cifra que a pesar de que es mucho más alta que la percibida en el sector campesino, sigue siendo muy baja para una urbe. Los ingresos de los campesinos representan apenas la décima parte del promedio nacional y, en contraste, quienes laboran en corporativos percibieron 574% o 6.7 veces más ingresos que la media. En 2013 hubo 38 millones 995 mil 823 puestos de trabajo remunerados, de los que 17%, equivalentes a 3 millones 41 mil personas, se concentraron en la agricultura y ganadería. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha señalado que de los 34 países que la integran, México es uno de los dos países con mayor desigualdad en el ingreso. El otro es Chile. Además, cerca de 92.6% del ingreso nacional disponible generado en 2013 se destinó a alimentación como consumo final. Es por ello que el dirigente campesino considera que el aumento de los salarios permitirá un mejor poder de compra para cubrir el costo de la canasta básica alimentaria. La realidad es que, en el extranjero, México únicamente puede ser competitivo por sus “salarios de hambre”, concluyó.  

Comentarios