EU investiga a cuatro exgobernadores priistas por lavado de dinero

lunes, 22 de diciembre de 2014
SALTILLO, Coah. (apro).- Los exgobernadores tamaulipecos Eugenio Hernández y Tomás Yarrington y los coahuilenses Jorge Torres López y Humberto Moreira estarían implicados en el lavado de 699 millones de pesos provenientes de dos fuentes: el erario y sobornos del narcotráfico a cambio de favores. Según se desprende de documentos de cortes federales de Texas, en esa compleja red de corrupción habrían participado también el extesorero de Coahuila, Javier Villarreal Hernández, y el secretario de Desarrollo Social de Tamaulipas, Homero de la Garza Tamez, además de cuatro empresarios, entre ellos Guillermo Flores Cordero, originario de Torreón, Coahuila, quien presuntamente lavó alrededor de 30 millones de dólares. De acuerdo con los fiscales estadunidenses, parte de esos recursos eran sobornos de Los Zetas que fueron entregados a Eugenio Hernández. Tomás Yarrington y Jorge Torres López tienen demandas civiles en las cortes federales por la incautación de más de 10 millones de dólares que depositaron en bancos de Texas y las Bermudas o que lavaron en la compra de bienes inmuebles y negocios. Desde mayo de 2012 se presentaron demandas civiles en cortes federales de San Antonio y Corpus Christi contra Yarrington Ruvalcaba, a quien se acusa de lavar dinero con la compra de propiedades a través de prestanombres. El exgobernador habría recibido esos recursos como pago por la protección que brindó al Cártel del Golfo, cuando fue alcalde de Matamoros y posteriormente como mandatario de Tamaulipas. Las autoridades estadunidenses aseguraron a Yarrington un departamento de lujo en la Isla del Padre y dos residencias más, una de ellas de dos niveles ubicada en un exclusivo sector de McAllen, además de una aeronave y cuentas en bancos de las Bermudas y de Texas. El total de los bienes incautados suman alrededor de 7.5 millones de dólares. Algunas de las propiedades fueron adquiridas a través de dos prestanombres: el empresario ferretero Napoleón Rodríguez de la Garza y su exsecretaria Cindy Chapa. En septiembre de 2013 fiscales federales presentaron una demanda civil en contra el exgobernador de Coahuila Jorge Torres –quien sustituyó a Humberto Moreira cuando éste renunció al cargo–, a quien se le decomisaron 2.8 millones de dólares que fueron lavados en bancos de Texas y las Bermudas. El tercer exgobernador implicado en los juicios que se llevan en las cortes de Texas es Eugenio Hernández Flores, acusado de recibir dinero del crimen organizado que controla Tamaulipas, y que fue depositado en bancos de Texas a través de prestanombres. “Eugenio Hernández ha sido identificado por la DEA como quien recibió de sobornos del cártel de drogas Los Zetas, una organización criminal transnacional, a cambio de que éste tuviera la capacidad para operar sin restricciones en Tamaulipas, mientras fue gobernador”, informó la fiscal asistente Julie Hampton en la audiencia contra el empresario Guillermo Flores Cordero, quien supuestamente lavó esos fondos. En el proceso que se le sigue al extesorero de Coahuila, Javier Villarreal, las autoridades estadunidenses demostraron que en bancos de Texas lavó más de 357 millones de pesos. Las cuentas bancarias descubiertas hasta ahora a su nombre y el de su familia están calculadas en 6.5 millones de dólares, y ya le fueron requisadas distintas propiedades. Los últimos reportes de los fiscales que llevan su caso en cortes de Texas aseguran que parte de ese dinero provino de favores por contratos otorgados por el gobierno de Humberto Moreira a proveedores, entre ellos una empresa relacionada con el grupo criminal Los Zetas. La demanda civil contra el exsecretario de Desarrollo Social de Tamaulipas, Homero de la Garza Tamez, busca confiscarle 1.1 millones de dólares depositados en cuentas de bancos de Texas. De acuerdo con el Departamento de Estado de Estados Unidos, los fondos presuntamente provienen del lavado de dinero derivado de sobornos a cambio de la asignación de contratos. A los empresarios tamaulipecos a quienes se les siguen procesos en Texas son: Fernando Cano y Napoleón Rodríguez de la Garza –ambos señalados como prestanombres para lavar dinero de Tomás Yarrington, proveniente de sobornos–, así como los coahuilenses Guillermo Flores Cordero y Rolando González Treviño. El primero fue detenido junto con su esposa Leticia María de Guadalupe Galán Villalobos en agosto de 2013, en San Antonio. Posteriormente se declaró culpable de lavado de dinero en una corte de Corpus Christi. El diario San Antonio Express News difundió las declaraciones de empresario en una audiencia de la Corte Federal de Corpus Christi. “Él utilizó empresas ficticias para enviar dinero de México a cuentas bancarias en el Valle del Río Grande a nombre de terceros, para encubrir la procedencia de los fondos”, dijo la fiscal asistente Julie Hampton. Entre los años 2009 y 2012, el empresario coahuilense lavó al menos 30 millones de dólares a través de empresas ficticias. Parte de ese dinero era propiedad del exgobernador de Tamaulipas. Rolando González Treviño forma parte de la familia dueña de la cadena de Televisión RCG de Coahuila, que recibió contratos millonarios durante la administración de Humberto Moreira, y también tuvo arreglos con el PRI para que manejara anuncios de campaña de sus candidatos. Los fiscales demostraron con pruebas proporcionadas por la DEA que los políticos y hombres de negocios cometieron los ilícitos señalados. No obstante, la mayoría de ellos no tiene procesos judiciales en su contra en México.

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