Se rodeó "El Chapo" de exmilitares que lo sacaron de apuros

domingo, 16 de marzo de 2014
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Al menos una decena de integrantes de las Fuerzas Armadas desertaron en los últimos 20 años o se dieron de baja para sumarse a las filas del cuerpo de seguridad personal de Joaquín El Chapo Guzmán. Según el diario Reforma, Guzmán fue el primer narcotraficante en México que contrató a exmilitares para dicho fin. Algunos de los guardias de El Chapo pertenecieron al desaparecido Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFEs), indican expedientes judiciales. El capo empezó a contratar a exmilitares a finales de los 80, cuando operaba en el municipio de Compostela, Nayarit y entabló amistad con el político Julián Venegas, al que luego hizo su compadre. Un excolaborador de Guzmán Loera que luego fue testigo protegido dijo a las autoridades que Venegas le presentó a El Chapo a varios militares de la Décima Tercera Zona Militar en Nayarit. El testigo protegido identificó a Eduardo Moreno El Teniente Hormiga, el subteniente Antonio Mendoza Cruz y el teniente Adrián Pérez Meléndez, quienes a su vez convencieron a los subtenientes Jesús Castro Pantoja El Chabelo y Juan Mauro Palomares Melchor El Acuario. El testigo colaborador, con el nombre clave de Julio, aseguró que uno de ellos, El Teniente Hormiga, fue asesinado en 1990 por Alfredo Trueba Franco, quien fuera agente de la desaparecida Policía Judicial Federal. Uno de los exmilitares clave para El Chapo fue Antonio Mendoza Cruz, quien lo sacó de la balacera con sicarios de los Arellano Félix el día en que el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo fue asesinado el 24 de mayo de 1993. El 9 de junio de ese año, cuando Guzmán Loera fue detenido en Guatemala, iba acompañado de otras cinco personas, una de ellas Mendoza Cruz, en prisión hasta el 16 de febrero de 1996. El exmilitar fue capturado de nuevo el 21 de marzo de 1999, en Zapopan, Jalisco. Posteriormente Castro Pantoja El Chabelo quedó como encargado de la seguridad de El Chapo junto con El Acuario, tras la fuga del penal de Puente Grande. El 2 de noviembre de 2001 El Chabelo fue detenido en el lobby de un hotel de Guadalajara. Dos días antes había dejado a El Chapo y su esposa Griselda López Pérez en una casa en Puebla, bajo resguardo de El Acuario, también exmilitar. Otro de los incondicionales de Guzmán Loera fue Manuel Alejandro Aponte Gómez El Bravo, quien era subteniente de Infantería. Supuestamente Aponte empezó a relacionarse con El Chapo cuando estaba adscrito a la Séptima Compañía de Infantería no Encuadrada en Culiacán, en 2001. El Bravo desertó del instituto armado el 8 de mayo de 2004, según la Sedena. Desde ese año se convirtió en la sombra de Guzmán, además de que lo ayudó a huir de un operativo del Ejército en Badiraguato, Sinaloa el 12 de noviembre de ese mismo año. Según la información de Reforma, a Aponte Gómez se le dio por muerto en marzo de 2012 durante un enfrentamiento con la Marina en Culiacán. Su muerte nunca fue confirmada por la autoridad y reportes indican que el pasado 17 de febrero ayudó a El Chapo a llegar a Mazatlán. Otros exmilitares vinculados con Guzmán Loera son Manuel López Osorio El Picudo o El Chaneque, Mario Hidalgo Argüello Nariz y Carlos Manuel Hoo Ramírez El Cóndor.