"Los Caballeros Templarios" extraían órganos para comérselos: Castillo

martes, 18 de marzo de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- En la última década los principales cárteles del narcotráfico han recurrido a todo tipo de prácticas para hacer sentir su poder: secuestros, torturas, ejecuciones, decapitaciones, desmembramientos y desollamientos. Ahora el comisionado para la Seguridad y Desarrollo Integral de Michoacán, Alfredo Castillo, acaba de poner sobre la mesa un nuevo método nada común utilizado por Los Caballeros Templarios: la antropofagia con fines rituales. Los indicios sobre esta práctica surgieron a raíz de la detención de Manuel Plancarte Gaspar, presunto sobrino de uno de los fundadores de dicha organización, Enrique Kike Plancarte, y quien, a decir de las autoridades estatales, se dedicaba al tráfico de órganos, preferentemente de menores. En entrevista con MVS Noticias primera edición, Castillo reveló que tienen en su poder testimonios de templarios que aseguran que los obligaban a comerse los órganos de los infantes como un rito de iniciación. Nazario Moreno, El Chayo o El más loco, dijo, obligaba a las personas que trabajaban para él a comerse el corazón de sus víctimas. Los testimonios, dijo, son de personas que presuntamente estuvieron presentes cuando El Chayo, llegaba a decirles: “hoy vamos a comer el corazón de una persona” y eran obligados a hacerlo. En el mismo espacio de noticias, el lunes pasado, el líder de autodefensas de Tepalcatepec, José Manuel Mireles, reveló que tenían conocimiento de que una de las actividades de Plancarte Gaspar era el tráfico de órganos. Relató incluso que en una ocasión interceptaron una camioneta cuyos conductores traían en una caja-refrigerador a menores de edad vivos, cubiertos con una cobija, cuyo destino era Lázaro Cárdenas y por equivocación habían ido a parar a Tepalcatepec. A los conductores los detuvieron y a los niños, que supuestamente sus padres les habían dado permiso de ir a un viaje a la playa, los regresaron con sus padres. La teoría del tráfico de órganos, según Castillo, es “compleja” porque para ello se requiere tener en refrigeración el órgano, verificar que la persona sea compatible, tendría que realizarse en lugares con especialistas y los órganos no se pueden estar llevando de un lado a otro. Por lo pronto, dijo, sólo se puede confirmar la extracción de órganos porque el propio Plancarte Gaspar lo confirmó en sus primeras declaraciones. Sin embargo, no se descarta que pueda formar parte de uno de los rituales de iniciación de los Templarios que surgieron como grupo criminal en marzo de 2011, como una escisión de La Familia Michoacana. Enrique Plancarte El Kike y Servando Gómez Martínez La Tuta, fundaron el nuevo cártel luego de que Jesús Méndez Vargas El Chango Méndez quiso quedarse al frente de La Familia, tras la supuesta muerte de Nazario Moreno, El Chayo, el 9 de diciembre de 2010 y abatido, ahora sí, el pasado 9 de marzo. Los métodos de iniciación de la entonces Familia Michoacana no eran muy distintos. En julio de 2010, fue capturado en Morelia Miguel Ortiz Miranda, El Tyson, presunto lugarteniente de La Familia, quien reveló que sus integrantes debían matar y descuartizar gente como parte de los ritos de iniciación. Tras su captura la Policía Federal divulgó una transcripción de la confesión de Ortiz Miranda. “Por ahí reunimos a varia gente, más o menos unas 40 gentes de la empresa, de los sicarios. Ahí pusimos a prueba a toda la gente nueva que va entrando. Los pusimos a que los mataran y que los degollaran y los destazaran y todo. Y posteriormente se aventaron a la ‘cocina’, se le puede llamar, para que el cocinero los cocine y desaparezca todo el cuerpo”. La “cocina” era un pozo donde los cuerpos eran quemados con gasolina, dijo el sospechoso de 28 años. Ortiz Miranda dijo que unas 15 personas fueron asesinadas en ese entrenamiento “para que la gente nueva que va entrando vaya perdiendo miedo al cortarse un brazo, o lo pongan a cortar un brazo, una pierna algo, que vaya perdiendo el miedo”. Las víctimas recibían un balazo en la cabeza antes de ser descuartizadas, agregó. Sin embargo, hasta hoy no se habían detectado prácticas de canibalismo entre los cárteles.