Nombran a monseñor Enrique Díaz "obispo adjutor" de la Diócesis de San Cristóbal

jueves, 15 de mayo de 2014
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chis. (apro).- El Papa Francisco designó a monseñor Enrique Díaz Díaz “obispo adjutor” del titular de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel. En conferencia de prensa, el obispo Arizmendi dio a conocer este jueves el nombramiento hecho la víspera por Jorge Bergoglio en el Vaticano, y anunció los preparativos para la sucesión, debido a que el 1 de mayo de 2015, dijo, presentará su renuncia. Explicó que conforme al canon 403 del Código del Derecho Canónico, al cumplir los 75 años de edad, el obispo titular de una Diócesis debe presentar su renuncia. “El hecho de que (Enrique Díaz Díaz) sea nombrado obispo adjutor por el Papa Francisco le da derecho a ser mi sucesor en esta Diócesis”, dijo Arizmendi Esquivel. Señaló que tan pronto como el Papa acepte su renuncia, Díaz Díaz se convertirá en el titular de la Diócesis y él pasaría a ser obispo emérito de San Cristóbal de Las Casas. Sin embargo, agregó, no se quedará en Chiapas y seguirá el ejemplo de su antecesor Samuel Ruiz García, por lo que regresará a su lugar de origen (Toluca, Estado de México) para dejarle libertad de decisión y mando a su sucesor. El “obispo auxiliar” tomará protesta como “obispo adjutor” el próximo 6 de junio en la Asamblea Diocesana ante el Colegio de Consultores conformada por los colaboradores más inmediatos del obispo Arizmendi Esquivel. “Este nombramiento fortalece mi esperanza, pues me da certidumbre de que nuestra Diócesis seguirá siendo fiel a los postulados del Concilio Vaticano Segundo de una Iglesia de opción por los pobres, autóctona, evangelizadora, liberadora en comunión bajo la guía del espíritu santo”, sostuvo el obispo. El nombramiento de Díaz Díaz, añadió, no es una imposición del Papa Francisco, más bien –dijo– atendió una propuesta que él mismo hizo y que tuvo consenso en la base eclesial de su Diócesis. Por otra parte, señaló que los 116 obispos mexicanos viajaron a Roma para reunirse con el Papa Francisco, “con el objetivo de “honrar los sepulcros de los apóstoles Pedro y Pablo y encontrar al sucesor de Pedro, el obispo de Roma”, como indica el Directorio para el Ministerio Pastoral de los Obispos (No. 15). Esta es una visita obligatoria, salvo excusas justificables, como serían motivos delicados de salud, detalló Arizmendi Esquivel. “Somos 160 obispos mexicanos, pero unos 40 ya son eméritos y no tienen esta obligación. Han confirmado su presencia 116 obispos. Nos han organizado en nueve grupos, según las diferentes regiones. El próximo lunes 19 los prelados se reunirán con el Papa, que “nos dirigirá un importante mensaje. Cada grupo, además, tiene oportunidad de un encuentro más dialogal, durante hora y media, así como con los Dicasterios de la Curia Romana, sus colaboradores más inmediatos”. Mencionó que los cinco obispos de Chiapas salen hacia Roma este jueves por la noche, debido a que el sábado 17 les toca el encuentro con el Papa. “Desde hace cinco meses enviamos informes detallados sobre la situación integral de nuestras diócesis. Cada obispo del grupo le presentará (al Papa), durante cinco minutos, una breve síntesis para que él pregunte lo que desee, y conversar confiadamente con él. Tengo la grata experiencia de que, cuando me concedió una audiencia privada en diciembre pasado, fluyó muy espontánea la conversación sobre los más delicados asuntos. Su estilo nos permite sentirnos en familia”, agregó. Explicó que esta no es una práctica burocrática, ni un control sobre las diócesis, sino una continuación de la vivencia de la Iglesia primitiva. “Pablo, a pesar de haber recibido una revelación directa de Jesús, va a ver a Pedro, para revisar si está actuando bien. Y cuando hay conflictos entre los creyentes, como imponer o no la circuncisión a los no judíos, Pablo va a Jerusalén para consultar y, entre todos, resolver lo más pertinente. Es lo que hacemos ahora: ir a ver a Pedro”, concluyó.

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