Obispos a Peña Nieto: su pasión por México es la nuestra

viernes, 2 de mayo de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- “La pasión que usted ha manifestado por servir a México, es la misma pasión que nos mueve desde nuestra identidad de pastores”, dijo hoy el cardenal Francisco Robles Ortega al presidente Enrique Peña Nieto en el encuentro privado celebrado en la sede del Episcopado Mexicano en Cuautitlán Izcalli, Estado de México. Ante el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y el gobernador mexiquense Eruviel Ávila, el cardenal agregó: “El éxito de su gestión lo vemos como un éxito para México”. Robles Ortega, quien actualmente funge como cardenal de Guadalajara y antes lo fue de Monterrey, también hizo un amplio reconocimiento a Peña Nieto por “los esfuerzos de su gobierno y la pronta respuesta que ha mostrado ante la grave crisis de seguridad, particularmente, en Michoacán”. En el marco de la reunión plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), los obispos y cardenales del país cambiaron este viernes el tono de su discurso su discurso, luego de que ayer cuestionaron al mandatario por sus reformas estructurales y sus políticas públicas. En un documento emitido ayer, 1 de mayo, los obispos expusieron sus dudas respecto de las reformas política, energética, fiscal, educativa y de telecomunicaciones en los siguientes términos: “Hacemos nuestras las inquietudes de nuestro pueblo y nos preguntamos de qué manera serán benéficas sobre todo para los que han estado permanentemente desfavorecidos, o si serán una nueva oportunidad para aquellos acostumbrados a depredar los bienes del país”. Pero hoy la posición fue otra. De acuerdo al comunicado emitido por la Presidencia de la República, donde se plasmaron citas textuales del mensaje de Robles Ortega, además de reconocimientos al mandatario, le expuso: “Lo que le hemos manifestado tiene sólo el deseo de sumar y de contribuir”. Añadió que la jerarquía católica tiene el propósito de “contribuir, desde lo que nos es propio como pastores y en estricto apego a la laicidad del Estado, en todo aquello que mire al bien de las personas y de las comunidades, sin distingos, y particularmente, de los más necesitados”. Por su parte, Peña Nieto refrendó la condición de laicidad del Estado Mexicano, al asegurar que su gobierno es respetuoso y defensor de dicha condición, que permite haya libertad religiosa. El mandatario dio respuesta directamente a la carta de los obispos, defendiendo los “beneficios en el mediano plazo” que tendrán las reformas estructurales y una a una, las explicó a los prelados. Además recordó aspectos de su recién presentado plan de infraestructura, los ejes de su gobierno que, según dijo, se podrán alcanzar gracias a las reformas. Según el mandatario, mejorar las condiciones de vida de la población “es el espíritu que alimenta el trabajo de todos ustedes (los obispos y cardenales) y en eso coincidimos". Finalmente, Peña Nieto expresó que mantiene una relación de respeto, cordialidad y colaboración en lo que tiene que ver con el bienestar de la sociedad.