Toman campesinos instalaciones de Sedesol en Chihuahua

martes, 27 de mayo de 2014
CHIHUAHUA, Chih. (apro).- Agricultores del Frente Democrático Campesino (FDC) tomaron este lunes las instalaciones de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), para exigir la ayuda de 950 pesos por hectárea para la adquisición de fertilizantes. El presidente del FDC, Fernando Ortega, quien encabezó la protesta, señaló que para poder cobrar 350 pesos por cabeza de ganado, la dependencia ha obligado a los ejidatarios y productores a darse de alta en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Como consecuencia, añadió, quedaron en riesgo 33 mil hectáreas de cultivo de temporal por falta de fertilizantes, porque hasta la fecha 3 mil productores de 15 municipios no han recibido los recursos de programas sociales. Luego de señalar que las reformas estructurales impulsadas por el gobierno de Enrique Peña Nieto van claramente encaminadas a desplazar a los pueblos indígenas, Ortega explicó que el gobierno federal cambió las reglas de operación del programa 3X1 para acceder a fertilizantes, pues ahora deben hacerlo a través de proyectos productivos, en lugar de comunitarios, y aquellos exigen más requisitos. Asimismo, indicó que la reforma hacendaria complicó más la situación para los pequeños productores, sean mestizos o tarahumaras, porque muchos de ellos, por sí solos, no entienden lo de la facturación electrónica. “La reforma para el campo va a venir con más privatización y busca beneficiar a grandes empresas y trasnacionales. (El gobierno) no acepta nuestras propuestas para recuperar la soberanía alimentaria, y nosotros queremos que se asegure el comercio de productos, que se beneficie al productor y al consumidor”, apuntó. En entrevista, el líder campesino criticó que a partir de la entrada en vigor del Tratado del Libre Comercio (TCL) se presentaron problemas con las mineras y también en la sierra, donde se han atropellado los derechos humanos de los ciudadanos, a costa del desarrollo económico que sólo beneficia a los más ricos. “Es una serie de irregularidades y de injusticias sociales para beneficio de unos cuantos. Miles de personas se han ido del campo desde el TLC, y este año hay mucha gente muy decepcionada de los gobiernos, porque ellos (los campesinos) producen y no pueden vender sus productos”, abundó. De no tomar en cuenta a los campesinos, agregó, el panorama que se ve enfrente es el desmantelamiento del campo y más pobreza. “Nuestra propuesta es que en verdad se contemple la recuperación de la soberanía alimentaria, porque ahora más de 50% de los alimentos que se consumen son de importación. Por la falta de apoyo a los productores y por la falta de buen precio no se beneficia a la buena alimentación”, subrayó el dirigente del FDC. También demandó que bajen los costos de producción porque actualmente son muy elevados. Por ejemplo, detalló, el litro de diesel cuesta 13.20 pesos o más, y el kilo de frijol se vende aproximadamente en 10 pesos. Subrayó: “No es posible que el productor venda un kilo de frijol y medio para comprar un litro de diesel”. Sobre la Cruzada Nacional contra el Hambre, los productores aseguran que tiene tintes políticos y el gobierno sólo “se aprovecha de la necesidad de la gente”. María Teresa Hernández Nevárez, productora de Santa Clara en el municipio de Namiquipa, señaló que la situación que se vive en el campo es verdaderamente crítica. “Muchos encargados del campo están en oficinas de los estados, cuando deberían tener un criterio más abierto hacia el campo, porque hasta ahora no he sabido que una mata de frijol se dé en un escritorio. Si no hay comida en el campo, no hay comida en la ciudad”, apuntó la mujer. Además, sostuvo, cada vez les ponen más trabas y cada año deben ir a la capital mexicana para protestar e “incomodar” a los ciudadanos. La reforma al campo ya se adelantó, y se trata de un despojo acelerado de campesinos, comuneros e indígenas, debido a que los operadores de las instituciones federales están empeñados en impedir el beneficio del campo, remató.

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