Educación y cultura, claves para erradicar el bullying: UNAM

martes, 3 de junio de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- La violencia en las escuelas, mejor conocida como bullying, “no se combate con más violencia”, asegura Javier Carreón Guillén, académico de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) de la UNAM. En su opinión, la grave situación que tiene a México en el primer lugar en acoso escolar entre los 34 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y que ya ha dejado víctimas mortales, se debe combatir con educación y cultura. Según datos de la OCDE, el bullying en educación básica afecta a 18 millones 781 mil 875 alumnos de primaria y secundaria de escuelas públicas y privadas. El investigador llevó a cabo un estudio entre más de 260 estudiantes de un plantel universitario de Chimalhuacán, Estado de México, cuyo resultado arrojó que las agresiones de todo tipo en el ámbito escolar se enmarcan en el concepto de violencia formativa organizacional. La violencia, refiere el estudio, es física, psicológica y moral; inhibe el diálogo, los acuerdos y las responsabilidades orientados a la construcción de una identidad ciudadana frente a su relación con el Estado. Entre los indicadores que nutren la violencia, el investigador identificó que existe prejuicio, hostigamiento, subyugación, cosificación, estigma, acoso y benevolencia. Esta última, refiere Carreón Guillén, es la de mayor incidencia en la investigación, pues tiene un lado negativo al impedir el desarrollo personal de los alumnos e impedir la creatividad, iniciativa e innovación en las aulas. “Representa una agresión psicológica porque disminuye las capacidades de niños y jóvenes”, concluye el investigador. Las agresiones registradas entre pares en las escuelas del país, abunda el académico, son síntomas de la “violencia formativa”, porque detrás de los golpes y las burlas está “la cultura de la benevolencia” que permite estas acciones. En ocasión del Día Internacional de los Niños Víctimas Inocentes de Agresión, que se conmemora el 4 de junio, el académico señala que la educación y la cultura son “factores claves” para consolidar una convivencia basada en el diálogo y el respeto en todos los niveles educativos. Es prioritario, enfatiza, fomentar el diálogo y la participación en todos los niveles educativos. Los programas educativos, sostiene, deben ofrecer a infantes y jóvenes espacios adecuados para convivir, ejercitarse y aprender música, entre otras actividades. “Sólo las estrategias públicas amplias e integrales en la materia podrán erradicar las agresiones, afirma Carreón Guillén.

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