Aspiraba a la alcaldía y termina en prisión hijo de exedil de Coahuila

jueves, 5 de junio de 2014
MÉXICO, D.F., (apro).- Cuando se conoció la noticia del arresto de Remberto Castro Pérez, El Potrillo, acusado de lavado de dinero proveniente del narcotráfico, la pesadumbre se apoderó del municipio de Morelos, localizado en la región norte del estado de Coahuila. La captura del hijo del profesor Remberto Castro Escobedo, El Cacha de Venado, como se conocía popularmente al exalcalde, recordado con gran cariño entre los morelenses, generó reacciones de contrariedad y sorpresa en la localidad. Apesadumbrada por la noticia, la ciudadanía en Morelos se pregunta qué ocurrió con Remberto Jr., a quien su padre heredó los negocios de renta de maquinaria y camiones de carga con la razón social REMCA, en Morelos, Coahuila. Conocida la trayectoria de El Cacha de Venado, hijo predilecto del municipio, Castro Pérez fue invitado a incursionar en la vida política e incluso formó parte de la administración municipal de Xavier de Hoyos Perales, como síndico municipal, en el período 2006-2009. Posteriormente, se dedicó a la renta de maquinaria pesada, pero también buscó la candidatura por el PRI a la presidencia municipal. El Potrillo fue vencido por el también exalcalde Urbano Rosas Ida, quien a su vez perdió las elecciones municipales contra el candidato del PAN, Juan Gabriel Garza Calderón. En aquella ocasión, en una entrevista con los medios informativos de la región, Remberto Castro Pérez, también conocido como El Caranchón, expresó que no abandonaría sus aspiraciones de llegar a la presidencia municipal, a pesar de esa derrota, y se mantuvo políticamente activo en las diversas actividades promovidas por el PRI. Aparentemente todo iba viento en popa para Castro Pérez, hasta que el pasado fin de semana fue aprehendido por elementos de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), junto con otros empresarios mexicanos, entre ellos Homero Flores y Elpidio Jordán. Los tres enfrentarán cargos ante la Corte de Del Río, en Texas. Nadie en Morelos entiende qué sucedió con El Caranchón, hijo de aquel profesor –presidente municipal en los períodos 1979-1981 y 1997-1999– que hizo muchas obras y también muchos amigos, y contribuyó de manera notable al progreso de la ciudad. Cuando fue presidente municipal, y luego diputado local, Castro Escobedo bautizó al municipio como “Tierra de Amigos”, como hasta hoy se conoce cuando se refieren a Morelos. El Cacha de Venado llegó a ser supervisor de la Zona Escolar 402 y coordinador del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en Cinco Manantiales, y también se hizo cargo de algunos programas estatales como Trabajemos Juntos, en la década de los ochenta. Cuando el gobernador Humberto Moreira Valdés tomó posesión como gobernador, en 2006, lo invitó a hacerse cargo del programa regional Espacios Educativos, para generar obras en las diversas escuelas de Cinco Manantiales con recursos del gobierno estatal. Esa labor quedó truncada cuando su salud empezó a decaer y un diagnóstico de cáncer pulmonar lo mantuvo alejado de la función pública por un año mientras recibía tratamiento, hasta su deceso. Año con año, el municipio de Morelos le rinde honores y homenaje póstumo recordando su vida y obra, frente a un busto erigido en el trayecto de Morelos al ejido Los Álamos. En ese lugar se entonan canciones, poemas y se lee la biografía del profesor Remberto Castro Escobedo, cuyo hijo ahora está preso en Estados Unidos.

Comentarios