La PGR niega violentar derechos humanos de marine de EU detenido en Tijuana

viernes, 6 de junio de 2014
MÉXICO, D.F., (apro).- La Procuraduría General de la República (PGR) negó violentar los derechos humanos del marine estadunidense Andrew Paul Tahmooressi, detenido el pasado 1 de abril en Tijuana, Baja California, por portación de armas. El exmiembro de la Marina de Estados Unidos, quien combatió en Afganistán, fue detenido en posesión de armas de uso exclusivo del Ejército en Tijuana, luego de que supuestamente cruzó por error la frontera. La familia del exsoldado de 25 años aseguró que éste se confundió y no tomó la última salida en una autopista estadunidense, viéndose obligado a cruzar la frontera. Sin embargo, la PGR señaló en un comunicado que a lo largo del cruce fronterizo donde fue detenido Tahmooressi, existen señalamientos “claramente visibles” sobre la proximidad de la frontera con México, así como advertencias acerca de la prohibición de introducir armas al país. Y no sólo eso, en el curso de la investigación, el Ministerio Público presentó ante el juez información proporcionada por autoridades estadounidenses que señalan que Tahmooressi había ingresado al país por la misma garita –por la línea internacional Tijuana-San Ysidro—en tres ocasiones anteriores a la vez en que fue detenido con armas. “Esta información contrasta con su declaración original en que aseguró que era la primera vez que realizaba este cruce y lo había hecho por error”, subrayó la PGR. Además, la PGR refirió que en México como en Estados Unidos, “el desconocimiento de la ley, el error, las apreciaciones falsas o malentendidos sobre las consecuencias de violarla, no eximen de responsabilidad”. Según la versión del Marine los caminos estaban cerrados debido a unos retenes y una obra, por lo que eso aumentó su confusión, además de que no había opción para que los conductores dieran la vuelta de regreso. Además el militar estadunidense afirmó que fue detenido por portación de armas pese a que las poseía legalmente. Sin embargo, según la PGR Tahmooressi no se identificó como miembro activo de las fuerzas armadas norteamericanas ni acreditó ante las autoridades aduanales mexicanas contar con un permiso para importar las armas, así como para portarlas, por lo que se procedió a ponerlo a disposición de la delegación de la PGR en Baja California. Al momento de su detención traía consigo: una escopeta calibre 12, marca BENELL, abastecida con cuatro cartuchos útiles calibre 12; un rifle calibre 5.56, marca M6A2-SPARTAN ALPHA, abastecido con un cargador con treinta cartuchos útiles calibre 5.56; dos cajas, una con 27 y la otra con 11, ambos calibre 12; una pistola calibre 45, abastecida con 10 cartuchos útiles calibre 45; dos cargadores calibre 45, abastecido uno con siete cartuchos útiles calibre 45; dos cargadores calibre 5.56, uno abastecido con 23 cartuchos útiles y el otro con 30 cartuchos útiles, ambos calibre 5.56, y 300 cartuchos útiles calibre 5.56. Tras su detención la PGR inició una averiguación previa contra Tahmooressi por “violaciones graves” a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos. El pasado 3 de abril fue consignado ante la autoridad judicial e ingresado al Centro de Reinserción Social ubicado en La Mesa, Tijuana. El 8 de abril de 2014, un Juez Federal le dictó auto de formal prisión y el 8 de mayo fue trasladado al Centro de Reinserción Social El Hongo No. 2, en Tecate, Baja California, detalló la PGR. La dependencia a cargo de José Murillo Karam, refirió que desde el momento de la detención del marine “se ha garantizado el respeto a sus derechos fundamentales, incluido el debido proceso, su integridad personal y su derecho a la notificación y acceso consular por tratarse de un ciudadano extranjero”. La actuación del Ministerio Público en el proceso penal que se sigue a Tahmooressi, abundó, “se ha desarrollado conforme a los principios de imparcialidad, objetividad y legalidad, a fin de cumplir cabalmente con las leyes mexicanas”. En contraparte, acusó la PGR, desde el momento de su internamiento en el penal de La Mesa, Tahmooressi manifestó una conducta violenta, “intentó escapar en dos ocasiones y se auto infligió daños físicos, por lo que fue recluido en el área de enfermería” y a partir de entonces ha estado bajo vigilancia médica y goza de “buen estado de salud”. La PGR también informó que durante su reclusión ha sido visitado en diversas ocasiones por funcionarios consulares de su país y más de 50 veces por sus abogados, su pastor y su madre, así como por el congresista estadounidense Matt Salmon. Ésta última se llevó a cabo el pasado 31 de mayo. En cuanto a la situación legal actual del militar estadunidense, quien antes de su detención se encontraba en terapia por estrés postraumático, luego de su segundo regreso de Afganistán, en 2012, la PGR refirió que Tahmooressi cambió de abogado defensor por lo que las últimas audiencias programadas fueron pospuestas, sin que al momento se hayan fijado nuevas fechas para su desahogo.

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