Tibia protesta enmarca aval de diputados a Ley de Hidrocarburos

lunes, 28 de julio de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- Un desangelado mitin perredista afuera de San Lázaro y protestas de 129 diputados de PRD, PT y MC en el interior del recinto legislativo no lograron frenar la aprobación con 330 votos en lo general de la nueva Ley de Hidrocarburos por parte de PRI, PAN, PVEM y Panal. Esta ley, primera del paquete de reformas en materia energética, permite la “ocupación temporal” de tierras comunales para la explotación de hidrocarburos, actividad que es considerada de “utilidad pública”, previo acuerdo entre empresas y propietarios de la tierra. Inicialmente, la propuesta del presidente Enrique Peña Nieto consideraba la “expropiación”, sin embargo, el PRI en San Lázaro encabezado por Manlio Fabio Beltrones buscó otra alternativa para evitar que México “se incendiara con unos 30 mil Atencos”, revelaron legisladores de este partido haciendo referencia al enfrentamiento entre policías y pobladores mexiquenses que se oponían a la construcción de un aeropuerto, acciones que provocaron la muerte de un estudiante universitario y la violación sexual de varias mujeres. Poco antes de iniciar el cuarto periodo extraordinario de sesiones, unos 3 mil perredistas del Distrito Federal arribaron a la calle de Congreso de la Unión para protestar en contra de la reforma energética. Curiosamente, las estaciones del Metro aledañas a la sede de la Cámara de Diputados permanecieron abiertas al igual que las puertas de acceso al recinto legislativo. Por cierto, esta es la primera ocasión en que, ante una anunciada movilización para “de cercar San Lázaro con 70 mil perredistas”, no se clausuran las entradas al recinto legislativo. Luego de realizar su mitin, el líder nacional del PRD, Jesús Zambrano, y sus seguidores abandonaron el lugar mientras en el interior de San Lázaro los diputados escuchaban seis propuestas de “moción suspensiva”, a través de las cuales la izquierda solicitaba que los dictámenes se regresaran a comisiones para llevar a cabo un debate real. Aleida Alavez, Carlos Augusto Morales, Ricardo Monreal, Silvano Blanco de Aquino, Magdalena Núñez y Manuel Huerta recibieron un rotundo “no” a sus propuestas de moción. Poco antes, el priista Marco Antonio Bernal, presidente de la Comisión de Energía, subió a tribuna para argumentar el dictamen. Aseguró que éste “responde al sentido integral y ratifica el dominio inequívoco del gobierno sobre los recursos naturales y se garantiza la rectoría del Estado”. Sostuvo que la renta petrolera, con la reforma, será usada a favor del desarrollo del país, y añadió: “Desde que el presidente Peña Nieto propuso esta reforma, con un respaldo nacional, se facilitó nuestra labor para llegar a este dictamen”. Mientras Bernal justificaba la reforma energética mediante la cual, entre otras, se acepta que el gobierno federal asuma como “deuda pública” cerca de 700 mil millones de pesos del pasivo laboral de Pemex y CFE, el tesorero del sindicato petrolero, el diputado Ricardo Aldana, ingresaba al salón de plenos exhibiendo su lujoso reloj Panerai, de 123 mil pesos, para luego platicar desenfadadamente con el sinaloense y diputado del PRI, Heriberto Galindo. A las 12:55 horas, cuando ya el PRD había abandonado la calle de Congreso de La Unión y los integrantes de la Policía Federal, los granaderos del Distrito Federal y la policía del Estado de México --que habían llegado para reforzar al grupo de resguardo de la Cámara de Diputados-- daban muestras de tedio, el perredista y miembro de la Comisión de Energía, Luis Espinosa Cházaro, se acercó al coordinador del PRI, Manlio Fabio Beltrones y, desde el lugar de los priistas, escuchó el posicionamiento. Al concluir, Marco Antonio Bernal se acercó a Beltrones Rivera, y ahí un grupo de legisladoras del PRI los rodearon para tomarse la foto de la histórica sesión en la que ellos, junto con el PAN, votaron a favor de abrir a trasnacionales y empresas privadas la exploración y extracción de los hidrocarburos del país. Luego escucharon a la perredista Aleida Alavez lanzar el reto a los priistas: “Suban aquí, debatan”. “Díganle a los ejidatarios que no les van a quitar sus tierras. Y acuérdense: la última vez que se atentó contra la tierra, acabó en revolución”. El petista Ricardo Monreal inició su participación en tribuna con una sentencia: “Quien compra la Presidencia de la República, vende al país”. Luego, reclamó que con esta reforma cada nuevo mexicano será recibido con una deuda de 43 mil pesos. Esto en referencia a la inclusión en deuda pública del pasivo laboral de las paraestatales. El perredista Silvano Blanco de Aquino recordó que, en el 2002, la deuda de Pemex, el pasivo laboral, era de 265 mil millones y hoy alcanza el billón 300 mil millones de pesos. “Antes de aprobar que se haga deuda pública”, dijo, “debería investigarse por qué ocurrió esa situación”. Para defender el dictamen subió a tribuna Ricardo Astudillo Suárez, del PVEM, quien sin pudor alguno dijo que su partido está con Peña Nieto y lo estará “hasta que concluya su mandato”. “¿Eso qué significa?, que luego lo va a traicionar como hizo con la presidencia de Vicente Fox”, se planteaban los mismos priistas, quienes se sorprendían de tanto halago del legislador del PVEM hacia Peña Nieto. Otro que defendió la reforma, con mayor vehemencia que los propios priistas, fue el panista Rubén Camarillo, quien replicó lo ocurrido en la discusión en comisiones: encaró a los perredistas. Con la misma estrategia, el panista los provocó diciéndole a la izquierda “que está en contra de todo”, que sólo utilizará este rechazo para allegarse de votos en las elecciones de 2015, y aseguró que a ellos, los panistas, no les queda el saco de “traidores”. Los perredistas se “prendieron” y, como en la discusión de comisiones, Camarillo se vanaglorió endosándole a su partido la confección de la reforma. “No nos queda ni nos quedará el saco de traidores a la patria, todo lo contrario; en todo caso, los verdaderos traidores a la patria están del lado de los conservadores de la izquierda que ven en esta reforma la oportunidad electorera, eso es lo que ven, de hacerse de una bandera”, provocó el panista. “Sé que les molesta, pero es eso, una oportunidad electorera de hacerse de una bandera electoral para los próximos comicios del 2015; díganlo de frente, lo único que les interesa es la tajada de votos que piensan pueden obtener tratando de engañar a los ciudadanos de este país”. Y machacó: “Aunque les duela, y lo decimos con la frente en alto, los panistas le decimos sí a la reforma energética y no a la oposición intransigente que está en contra de todo y a favor de nada”, soltó Camarillo Ortega, quien ya había logrado unir a la izquierda en su contra, misma que se manifestaba con rechiflas. Claudia Bojórquez, del PRD, subió a tribuna y respondió al panista que nunca como antes había escuchado tanto cinismo. “Es usted el pelele de esta reforma y a eso lo han enviado. 'Que se la coman', dijo usted, eso quedará en la historia. (Antonio López de) Santa Anna se quedó corto con su expresión, señor”, dijo la perredista. Luego de cuatro horas de posicionamientos a favor y en contra, de presentación De seis mociones suspensivas y otras tantas para rechazar el formato del debate, el dictamen se sometió a votación en lo general. En ese momento, la izquierda desplegó una serie de pancartas, sus legisladores se ubicaron bajo la tribuna, en la propia tribuna y, ya perdida la votación, entonaron el Himno nacional y regresaron a sus curules, mientras que el PRI, una vez que ganaba la primera de siete votaciones, se desgañitaban gritando “¡México, México, México!”. Antes del tradicional grito priista y que en San Lázaro es sinónimo de aplanadora contra la izquierda, los diputados del PRI y del PVEM fueron instruidos por el subsecretario de Ingresos de Hacienda, Miguel Mesmacher, para votar a favor de la nueva ley. Antes, el funcionario federal detalló en qué consiste la reforma; aclaró a los legisladores, por ejemplo, que no habrá tal expropiación, sino una “ocupación temporal” de las tierras de comuneros y, a cambio, la empresa petrolera o gasera entregará a los campesinos entre 0.5 y 2% (tratándose de petróleo) o entre 0.5 y 3% (de gas) de sus utilidades, antes del pago del Impuesto sobre la Renta. Y para dar una muestra de apoyo del sector campesino, el PRI decidió que será el integrante de la CNC, Rubén Escajeda, quien propondrá esas modificaciones al dictamen del Senado. Luego de la aprobación en lo general de la Ley de Hidrocarburos, la sesión continuó con el debate en lo particular de “cinco temas”, en lugar de “artículo por artículo”, y evitar así una maratónica sesión. En primer término se discutió el tema de seguridad energética, siguió trato discriminatorio hacia Pemex por las asignaciones, luego protección al medio ambiente y la autorización del fracking, así como lo relacionado con la “ocupación temporal” de la tierra. Se espera que la reforma quede aprobada en su totalidad el próximo viernes 1 de agosto y aprobar en el Senado, el 4 y 5 del mismo mes, los dictámenes que hayan sido modificados por los diputados.  

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