Denuncia el Frayba una estrategia contrainsurgente en Chiapas contra el EZLN

lunes, 18 de agosto de 2014
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba) denunció hoy que las Bases de Apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (BAEZLN) se encuentran sometidas a una sistemática agresión parte de organizaciones sociales regionales al servicio del Estado, en una especie de estrategia de contrainsurgencia. En un pronunciamiento, el organismo civil dijo que en esta entidad “persiste la guerra integral de desgaste hacia los pueblos que luchan y resisten, usando tácticas mediáticas que incluyen la utilización de conceptos de los derechos humanos, interculturalidad, derechos colectivos de los pueblos indígenas, vaciándolos de contenido”. Según el Frayba, “hay una continuidad en la postura del gobierno del estado en un discurso público sobre el reconocimiento y respeto a las comunidades autónomas y a las Juntas de Buen Gobierno y del EZLN, como una acción mediática, en oposición a la ausencia de acciones directas para cambiar la situación de riesgo constante que viven las comunidades zapatistas, especialmente las desplazadas y amenazadas como San Marcos Avilés y Comandante Abel”. A su juicio, los acontecimientos registrados en La Realidad el pasado 2 de mayo son evidencia de la contrainsurgencia en Chiapas: “Una estrategia de provocación y ataque reiterado hacia el EZLN y sus bases de apoyo, con acciones paramilitares como el asesinato de José Luis Solís López Galeano, maestro de la Escuelita Zapatista, con saña, mediante machetazos, golpes, arma de fuego, incluido el tiro de gracia, y la destrucción de la escuela y la clínica autónomas”. Los últimos hechos documentados por el Frayba son las agresiones a las comunidades Egipto y El Rosario, que confirman el clima de constante agresión y provocación que se pone en marcha luego de cada celebración de espacio de diálogo y encuentro, el Congreso Nacional Indígena, realizado del 4 al 9 de agosto en La Realidad. Y que estas acciones representan un nuevo embate al proyecto de autonomía zapatista, con la pretensión de erosionar la construcción de cambio de sistema que van impulsando desde abajo, “caminando proyectos de vida desde la comunidad y la colectividad, desde la concepción del buen vivir”. Pese a ello, el Frayba advirtió que proseguirá con la documentación de las agresiones a los zapatistas y la denuncia que corresponda ante las violaciones a derechos humanos; además, seguirá acompañando “a los pueblos que exigen los derechos que les pertenecen y que por intereses oscuros se les pretende arrebatar”.