Reconoce la NASA labor de astrobiólogo de la UNAM en misión "Curiosity"

martes, 19 de agosto de 2014
MÉXICO, D.F., (apro).- La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA por sus siglas en inglés), reconoció la labor de Rafael Navarro, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM y único latinoamericano integrante de la misión Curiosity, que cumplió dos años en Marte. Por su trabajo el astrobiólogo recibió recientemente un reconocimiento en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA y está firmado por Charles F. Bolden jr., administradora de la NASA en Washington. “Es el proyecto más importante de mi vida académica hasta ahora”, dice el académico de la UNAM. La misión comprobó que en el pasado ese planeta tuvo condiciones para la vida y Navarro participó en el diseño, puesta en marcha e interpretación de datos del Mars Science Laboratory, (MSL SAM) que toma muestras y realiza análisis químicos desde la superficie marciana. El laboratorio SAM es un equipo portátil de análisis químico a bordo del robot que en 2012 inició su periplo en un antiguo lago marciano; ha recorrido ocho y medio kilómetros y se prepara para ascender a la montaña Sharp, de cinco kilómetros de alto, para tomar muestras de las diferentes etapas del planeta rojo. En su recorrido por el planeta rojo, SAM ha encontrado evidencia de todos los elementos que se requieren para la vida: hidrógeno, carbono, nitrógeno, oxígeno, fósforo y azufre, además de compuestos como agua y sulfatos, que estuvieron presentes en el ambiente marciano. La aventura de Navarro comenzó en 2004, una vez que SAM, desarrollado por 15 expertos internacionales, fue seleccionado por la NASA al constituir un equipo que combina “alta eficiencia y sensibilidad” para analizar muestras de materia orgánica de suelo y rocas in situ, automatización y bajo peso, fundamental en una misión espacial. Curiosity ha concluido su primera etapa de dos años, sin embargo la mira del universitario sigue puesta en Marte, pues los científicos preparan una ampliación de la misión no tripulada, que podría mantenerse en el planeta rojo de dos a 10 años más, según las condiciones técnicas del robot y el presupuesto que les asigne la NASA. “Hasta ahora, la misión ha sido exitosa. El robot funciona con energía nuclear suficiente para 10 años y se encuentra en buenas condiciones, salvo un desgaste en una de las seis llantas”, afirma Navarro. Desde su llegada a Marte el 5 de agosto de 2012, luego de un viaje de ocho meses y medio, Curiosity ha recorrido ocho y medio kilómetros y ha proporcionado datos inéditos de las condiciones del planeta rojo, recopilados en 15 artículos publicados en la revista Science, de los cuales Navarro es coautor. El investigador buscó sitios semejantes a Marte en la Tierra, lo que lo convirtió en líder mundial en los estudios sobre las condiciones bioquímicas del planeta vecino. Actualmente, en su laboratorio del ICN realiza un experimento para reproducir la atmósfera primitiva de Marte. En condiciones controladas, mide los elementos y compuestos químicos que teóricamente existieron en etapas, así como las modificaciones que padecen ante ciertas condiciones de presión y temperatura.