Vendedor estrella de Omnilife sale libre tras 5 años preso; lo acusaban de servir a "El Chapo"

domingo, 21 de septiembre de 2014
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Roberto Beltrán Burgos, El Doctor, permaneció cinco años en prisión acusado por las autoridades de ser uno de los operadores más encumbrados del Cártel de Sinaloa. Sin embargo, en ese tiempo el gobierno federal no pudo demostrarlo ante las autoridades, según información del diario Reforma. Beltrán Burgos fue detenido el 29 de mayo de 2009 y recientemente fue absuelto y puesto en libertad por un juez federal del Estado de México de delincuencia organizada, delitos contra la salud en la modalidad de posesión de cocaína con fines de comercio, lavado de dinero y portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército. Beltrán, quien al ser capturado fue incluso comparado con Alfredo Beltrán Leyva, El Mochomo, permaneció preso en el penal federal del Altiplano. El juez Quinto de Distrito en Procesos Penales de Toluca, Julio César Gutiérrez Guadarrama, consideró que la PGR no acreditó que el detenido tuviera siquiera lejanamente un vínculo con el Cártel de Sinaloa. Beltrán Burgos siempre defendió su inocencia y argumentó que era un empresario ajeno al narcotráfico. E incluso, según Reforma, acreditó que era un vendedor muy competitivo de Omnilife y que hasta recibió acciones del equipo Chivas de Guadalajara por parte de Jorge Vergara. "Es una acción del Club Deportivo 'Chivas de Corazón' de futbol soccer, en el cual aparezco como accionista, es uno de los beneficios que otorgó el señor Jorge Vergara Madrigal a los líderes de ventas como yo”, declaró Beltrán al ser interrogado en agosto de 2009, cuando le fueron puestos documentos relacionados con su persona para que los identificara ante la autoridad judicial, dentro de la causa 58/2009 del Juzgado Quinto de Distrito en Toluca, reportó en ese entonces el diario Reforma. El Ejército dijo que el día que detuvo Beltrán le aseguraron tres armas de fuego, un vehículo Hummer, más de 3 millones 200 mil pesos, más de 350 mil dólares y equipos de comunicación. El dinero y los artículos estaban dentro de la Hummer, donde también la autoridad halló directorios telefónicos de funcionarios de medio y alto rango de la entonces Secretaría de Seguridad Pública federal. El diario agrega que también había documentos sobre los seguimientos y espionaje que realizaba el Cártel de Sinaloa a algunos de sus adversarios, así como documentos internos de la Policía Federal. El entonces subjefe operativo del Estado Mayor de la Sedena, Luis Arturo Oliver Cen, aseguró que Beltrán Burgos recibía órdenes directas de El Chapo y controlaba su estructura de protección institucional. El caso se basó en todo lo hallado en la Hummer, la que Beltrán afirmó desde que fue detenido que no era suya y que nunca antes la había visto, hasta ese día en que apareció en forma extraña al pie de su casa. Argumentó que las autoridades cometían una equivocación y una injusticia con su captura. Durante el juicio Roberto demostró que la Hummer efectivamente no era de su propiedad y que no había evidencia de algún contacto con delincuentes ni testigos que lo vincularan con ilícitos, detalla Reforma.

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