Investiga CNDH posibles anomalías en detención de líderes yaquis

martes, 30 de septiembre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) abrió un expediente por presuntas violaciones a las garantías individuales en contra de Mario Luna Romero y Fernando Jiménez Gutiérrez, los dos líderes yaquis acusados de los presuntos delitos de secuestro y robo de auto. En un comunicado, el organismo informó que esta acción responde a un escrito de queja recibido en el que se acusa que el dirigente y vocero de la tribu yaqui, Mario Luna, fue detenido por elementos de la Policía Ministerial sin orden de presentación ni de aprehensión. Con base en tal situación, la CNDH reúne evidencias que acrediten si las detenciones de los líderes yaquis estuvieron apegadas a derecho. Para ello, visitadores de la Comisión realizan visitas de campo para entrevistar a los dos hombres y recabar las documentales correspondientes. La CNDH destacó que “no se opone a las acciones que realizan los servidores públicos que integran las instituciones de procuración de justicia en la investigación y persecución de conductas delictivas, sino a que dichas acciones se realicen fuera del marco constitucional y del sistema internacional de los derechos humanos”. Agregó que, si bien es cierto que “la actividad persecutoria del delito resulta una labor fundamental del Estado Mexicano, también lo es que las tareas de velar por la procuración de justicia y el derecho a un debido proceso, se realicen con estricto apego y respeto a los derechos humanos”. Por esta razón, continuó, al tratarse de personas indígenas debe garantizarse aún más esa protección, según el artículo 2 constitucional. La CNDH informó que cuando quede integrado el expediente de queja y agotadas las investigaciones, emitirá la determinación que conforme a derecho corresponda. Mario Luna Romero fue detenido el pasado 11 de septiembre con exceso de fuerza. Seis días después, el 17 de septiembre, un juez de Distrito de Hermosillo le dictó auto de formal prisión. La detención de Jiménez Gutiérrez ocurrió el pasado 23 de septiembre. Según la organización Servicios y Asesoría para La Paz (Serapaz) a ambos líderes yaquis se les acusa de robar un auto y secuestrar a Francisco Delgado Ramos, integrante de la misma tribu, pero vinculado con el gobierno de Guillermo Padrés Elías. Sin embargo, las detenciones se dieron en el contexto de la campaña legal y de protesta que ha hecho la comunidad yaqui en contra de la construcción y operación del Acueducto Independencia, que extrae agua del cauce del Río Yaqui y han argumentado afectaría su entorno social, económico y cultural.  

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