Piden fin a persecución contra radios comunitarias

viernes, 5 de septiembre de 2014
MÉXICO, D.F., (apro).- Integrantes de la Coordinadora Nacional de Medios Libres y Comunitarios realizaron una manifestación frente a las instalaciones del Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel), en protesta por la persecución oficial emprendida contra radiodifusores que carecen de concesión y que brindan servicios a la comunidad. César Martínez Rosales, coordinador nacional del organismo civil, pidió que se ponga fin a la represión “porque sólo servimos a la gente, no vivimos de lo que transmitimos”. Al destacar que su organización está integrada por 36 radios comunitarias de Oaxaca, Guerrero, Puebla, Veracruz, Tabasco, Quintana Roo, Chiapas y el Distrito Federal, el activista hizo un llamado a los comisionados de la Ifetel para firmar “un pacto entre caballeros”, a fin de que las radios comunitarias sean respetadas. “Si nos clausuran una, vamos a abrir otra, somos una realidad en el país, no nos vamos a callar por una ley hecha a modo de los ricos”, advirtió. El también representante de Radio Arcoiris, que transmite desde 2006 en el Istmo de Tehuantepec, consideró excesiva la política represiva contra las radios comunitarias. “No estamos llamando a la revolución, pero somos una válvula de escape, la gente llama se queja pero todo queda en habladas”. Por tal motivo, pidió a las autoridades federales a reconsiderar la función social que cubren las radios comunitarias, así como respetar el derecho a transmitir. “La gente nos defiende, cuando nos vemos amenazados y convocamos, salen con palos a defender su radio”. A diferencia de las radios comerciales, apuntó en entrevista que el objetivo no es lucrar con frecuencias: “la gente nos da cinco o diez pesos para pagar la luz por anunciar sus tamales y su mole, claro que nuestro equipo es modesto, cabe en una cajita”. Tras asegurar que un equipo de radio cuesta unos ocho mil pesos, “que para nosotros es mucho si nos lo decomisan”, Martínez Rosales insistió en que el objetivo de su movimiento “no es que nos den permisos para transmitir, como sí lo piden otras radios comunitarias, lo único que queremos es que nos respeten, que acaben con la represión”. Durante el plantón, los integrantes de la Coordinadora Nacional de Medios Libres y Comunitarios explicaron que la función que tienen en algunas comunidades indígenas es preservar las lenguas originarias. De Chilac, Puebla, contaron cómo desmantelaron la estación La Chileñita, que trasmitía desde San Gabriel, Chilac, su equipo decomisado y el personal fue agredido por policías federales, en febrero de este año. A partir de julio, como miembros de la Coordinadora Nacional, los responsables de La Chileñita regresaron al aire, pero empezaron a recibir amenazas telefónicas. Alejandro Fernández Criollo, de Radio Ricardo Flores Magón, que transmite desde Teotitlán, Teotitlán, Oaxaca, refirió que con cuatro años de existencia su radiodifusora nació como parte del Frente Cívico Teotiteco, surgido de la “inconformidad por los desvíos de recursos por la administración pública y por el saqueo de nuestros recursos, en nuestro caso bancos de cantera”. Fernández Criollo denunció que su frecuencia está siendo bloqueada por dos estaciones que surgieron pegadas a la suya, una de la Universidad Autónoma de Puebla que transmite desde Tehuacán, y un más de Radio Oaxaca, del gobierno local. La movilización frente a las instalaciones de la Cofetel, fue apoyada por maestros de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), como “un reconocimiento a la labor que prestan las radios comunitarias en los pueblos, sobre todo los indígenas, comunicación que permite a los niños fortalecer los conocimientos, sobre todo de su idioma”, apuntó Patricia Santiago Sosa, dirigente de la organización magisterial presente en la movilización.

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