Pese a deserciones "moral del PRD está en alto": Navarrete

jueves, 22 de enero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Luego de la renuncia del senador Alejandro Encinas al PRD, el presidente nacional de este instituto político, Carlos Navarrete, descartó una “desbandada” de perredistas por diferencias en el proyecto político que encabeza. “No la veo, no, no la veo” la desbandada, indicó Navarrete en rueda de prensa en el marco de su gira por Jalisco. “Un senador, como las golondrinas, no hace verano”, sentenció. --¿Cree que Encinas fue ingrato o es ingrato con el PRD? --No voy a calificar. Es una etapa de su vida que culmina en el PRD. ¡Que le vaya bien! Y que nos vaya a nosotros mejor –soltó. Sobre las versiones de renuncia al partido de la exsenadora María Rojo, quien vio frenadas sus intenciones para contender por la jefatura delegacional en Cuauhtémoc, Navarrete atajó: “No lo veo, pero por supuesto voy a enterarme”. Lo que si constató, dijo, es a sus compañeros perredistas trabajando por todo el país de manera intensa, con ánimo para enfrentar las tareas electorales. También se dijo sorprendido con la salida de Encinas, “pero como lo dije en la carta, le deseo que le vaya bien”. “Lo dije en mi carta que le envié –el martes 20— al senador Alejandro Encinas: ‘Nadie se va de donde en los hechos ya no se pertenece. Hace rato que el senador Encinas trae otro proyecto político diferente al PRD. Me sorprende, me sorprende”, indicó. Pese a las deserciones, Navarrete aseguró que, “los cientos de miles de perredistas que se quedan, nos quedamos a poner la casa en orden, a limpiarla y a ponerla a disposición de los ciudadanos. Los partidos son de colectivos, no de individualidades. Los partidos son lo que viene desde la raíz en los municipios y estados y, en los partidos, por una puerta entran muchos ciudadanos y por otra pueden salir otros. Es algo normal en todos los partidos políticos”. Sobre la masacre de Tlatlaya y la desaparición de 42 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, “donde gobierna el PRD y el PRI, no se olvide”, Navarrete resaltó que se trata de dos desgracias nacionales que su partido ha reconocido en sus responsabilidades, lo que no ocurre con otras fuerzas políticas. “Pero el PRD tiene la moral en alto y tiene todo el derecho de presentarse ante los electores a pedirles su voto, porque el PRD no puede ser imputado de ninguna acción ilegal, absolutamente de ninguna. 4 millones 200 mil perredistas en el país no pueden ser acusados, sería una infamia. Nosotros no aceptamos piras públicas ni juicios colectivos. El PRD está limpio, está con la cara limpia y por lo tanto puede pedirle el voto a los electores”, justificó. Luego se molestó cuando le preguntaron cómo impedir que se repita otro caso como el de Iguala. Su respuesta fue lapidaria: “¡Otro caso Cocula! ¿Por qué se les olvida que en Cocula fue donde mataron a los muchachos? ¿Eh? Al PRI nunca le preguntan eso. Yo nunca he visto que al presidente del PRI le digan nada. En Cocula mataron a los jóvenes estudiantes, donde gobierna el PRI. No se les olvide eso”, indicó. También señaló que con el “Protocolo por la legalidad y la ética en la política” que el PRD está aplicando con la totalidad de sus candidatos se blindarán las elecciones para no ser infiltradas por el crimen organizado. “Sí aprendimos de la lección de Guerrero y no nos va a volver a ocurrir”, ofreció. Su gira por Jalisco se debió al inicio de la preparación del proceso electoral del PRD, donde se definirá el listado de candidatos a diputados federales, locales y plantillas municipales. En cuanto a los precandidatos en Guerrero, Navarrete resaltó que existen cinco posibilidades, entre ellas la del hijo del exmandatario estatal Angel Aguirre. Sin embargo, aseguró que quienes tendrán la última palabra serán los guerrerenses, a quienes van a consultar. “En Guerrero será el PRD de Guerrero el que decida sus candidaturas, aplicando el protocolo para que sea pura gente con trayectoria limpia y honesta. Y ningún personaje, llámese como se llame, va a imponer candidatos en el PRD”, prometió. En el caso de la mansión presidencial en Ixtapan de la Sal, Estado de México, ofertada al mandatario en 2005 por el empresario Roberto San Román, a quien después se benefició con millonarios contratos, Navarrete consideró que Enrique Peña Nieto debe aclarar el escándalo revelado por el diario estadunidense Wall Street Jounal. “La Presidencia de la República y el presidente en particular debieran esclarecer perfectamente todo, informar todo y aclarar todo, porque está sujeto a un permanente señalamiento en donde puede haber elementos informativos insuficientes que mantengan en duda el origen de los bienes”, indicó para enseguida considerar que lo propio deberían hacer todos los miembros del gabinete.

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