Poniatowska critica al gobierno de Peña por el manejo del caso Ayotzinapa

miércoles, 28 de enero de 2015
MADRID, (apro).- Desde la Universidad Complutense, que el próximo viernes 30 le entregará el doctorado Honoris Causa, la escritora y periodista mexicana Elena Poniatowska expresó su condena al gobierno mexicano por el manejo en el caso Ayotzinapa. “Vamos a seguir indignados, porque es la única postura que se puede tener ante estos crímenes”, dijo la Premio Cervantes 2014. Al iniciar la primera jornada de actos, con miras a recibir el grado, el caso Ayotzinapa tuvo una notable presencia. Para la escritora no pasó desapercibido que tanto en el vestíbulo como en el salón de actos de la Facultad de Filología de la UCM, colgaran las fotografías de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos en Iguala, Guerrero, hace cuatro meses, y el lema de “Vivos se los llevaron. Vivos los queremos”. “Lo que sucede en Ayotzinapa es terrible. Son 43 estudiantes muy pobres, que viven en casitas de madera con techos de zinc. Son estudiantes que su única oportunidad en la vida es ir a esta escuela para formarse como maestros. Morelos y Guerrero son estados muy terribles por la extrema pobreza. Se dice que han sido cuna de la guerrilla porque ahí estuvieron dos grandes guerrilleros, Lucio Cabañas y Genaro Vázquez. Ellos dos y los estudiantes de Ayotzinapa reivindicaban para el México pobre derechos que nunca han tenido. En la sociedad mexicana hay un precipicio entre una clase social y otra”, subrayó. La autora de La Noche de Tlatelolco –que se reeditó por primera vez en España para esta ocasión– recibirá el próximo viernes el doctorado Honoris Causa, primero que le otorga una universidad de España. La escritora ya cuenta con este mismo grado concedido por universidades de México, Estados Unidos, Francia y Puerto Rico. Al inaugurar las jornadas y debates sobre la obra de Poniatowska, la secretaria general de la universidad, Araceli Manjón-Cabeza Olmeda, y el decano de la facultad de Filología, Eugenio Luján, destacaron la obra literaria y periodística de la autora, pero también su compromiso social y su involucramiento en la defensa de diversas causas de la gente más desfavorecida. Un día después de que el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, ratificara en México su versión (“verdad histórica”, le llamó) de la muerte e incineración de los normalistas, Poniatowska se lanzó desde aquí, sin reparos: “Yo creo que el gobierno se ha tardado mucho en la investigación. El procurador de la nación se tardó muchísimo en resolver este problema. Es la demostración de que nuestro país es racista. Que los pobres tienen muy pocas oportunidades y los ricos las tienen todas porque hay una enorme impunidad. Lo grave del país finalmente es la impunidad”. La autora de Hasta no verte Jesús mío se refirió a lo simbólico que le resulta recibir este reconocimiento y que se reedite su libro sobre los ataques de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, en el marco de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa. Por ello recordó a Rosario Ibarra de Piedra y su lucha por recuperar a su hijo Jesús, “desaparecido y acusado de guerrillero”. Y relató un encuentro en su casa en el que Rosario Ibarra derramó unas lágrimas mientras afuera llovía, porque no sabía si su hijo se estaría mojando. “Una madre –dijo– lo mínimo que tiene derecho a saber es dónde está su hijo. Y en este caso no se puede saber todavía. Y esa es una de las monstruosidades de estos jóvenes de Guerrero, por eso es importante luchar y denunciar para cambiar la realidad política y social de nuestro país. Lo que está pasando ahora en México es que de estos 43 jóvenes no se sabe dónde están. No se les pueden llevar flores a ningún sitio ni nada. Hay versiones que dicen que los quemaron. Otras que los tiraron al río en una bolsa de plástico de la basura. Esa total ignorancia de lo que ocurre con un ser amado es lo que resulta intolerable”. En su intervención, Araceli Manjón, secretaria general de la Universidad Complutense y especialista en el tema de la lucha contra las drogas, criticó que además de los 43 normalistas hay “más de cien mil desaparecidos en los últimos años. Y eso es fruto sobre todo de la corrupción y de los gobiernos fallidos”. Añadió que tanto la masacre de Tlatelolco –en alusión al libro de Poniatowska– como la desaparición de estudiantes en Ayotzinapa “recuerda al PRI en estado puro. En el 68 fue un grupo paramilitar. ¿Y ahora quién ha sido?”, dijo. Y se cuestionó ante el público presente si detrás de la versión oficial que se defiende desde el principio sobre estos acontecimientos, “no se esconde en realidad una verdad aún más terrible, pues resulta muy difícil creer que tras la quema de más de más de 40 cuerpos no haya quedado nada. Ni un vestigio, salvo una mínima evidencia”. Añadió: “Sé, por mis investigaciones, que el narco no actúa así ni hace las cosas de esta manera. Así que vuelvo a preguntar: ¿Quién ha podido hacer una cosa así en México? Y tengo la sospecha de que aquí hay un chivo expiatorio. A mí la versión oficial no me cuadra”.