Mujeres rinden homenaje a Porfirio Muñoz Ledo

miércoles, 14 de octubre de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Con aplausos, regalos y reconocimientos, la plataforma MujerEs, cuyas integrantes son de distinta ideología partidista, rindió un homenaje en vida a Porfirio Muñoz Ledo por su trayectoria política y su lucha por la democracia. En el Anfiteatro Simón Bolívar del Antiguo Colegio de San Ildefonso, donde estuvo acompañado, entre otras mujeres, por su amiga Ifigenia Martínez; la secretaria de Gobierno capitalina, Patricia Mercado; la hija del muralista Diego Rivera, Guadalupe Rivera Marín, y Laura Itzel Castillo, hija de Heberto Castillo, el comisionado para la Reforma Política del Distrito Federal soltó: “El mensaje es que hay que recuperar la fe y la fuerza para hacer una transformación del país, porque así México no puede sobrevivir”. Luego de escuchar los discursos de Mercado, quien agradeció “toda la generosidad” de Porfirio, así como de la senadora Layda Sansores y de la exdiputada federal Luisa María Alcalde Luján, el excandidato presidencial subió al estrado, se colocó los lentes y sacó de su saco un discurso escrito, donde resaltó el papel de las “mujeres amigas” reunidas en el colectivo MujerEs. “No acabo de reconocerme en el tumulto de virtudes que me atribuyen desde sus más diversas generosidades. Me hacen, eso sí, recordar la geografía de mi vida, personas amadas, convicciones esenciales, proyectos, ilusiones y, desde luego, grandes y pequeñas frustraciones”, indicó el homenajeado. En el recorrido que hizo de su historia personal, Muñoz Ledo recordó su infancia en la escuela primaria y secundaria Rosa Luxemburgo, hasta la Facultad de Derecho, donde encontró a muy pocas mujeres, pero “después me desquité” en el primer curso que –dijo– dio en la Universidad Femenina. “Mi generación estableció contacto cuando se empezaba a hablar de los temas de género entre las más destacadas feministas. Esta fue la época cuando se dio el voto a las mujeres, pero, debo decir, más que como una medida de equidad, como un método para apaciguar las sangrientas trifulcas en las urnas, como ocurrió en 1952, y convertirlos en espacios familiares regidos, a fin de cuentas, por un partido hegemónico. El tema de la equidad de género me ha acompañado toda la vida”, resaltó. En su oportunidad, Ifigenia Martínez destacó su amistad con “un gran mexicano”, compañero de batallas, que, confió, se seguirán dando en temas como la reforma política del Distrito Federal, para brindarle a la ciudad una constitución propia y a los capitalinos derechos plenos. La perredista también resaltó la lucha de Muñoz Ledo por lograr que la izquierda llegue al poder, y “creo que pronto podemos lograrlo. La unidad de las izquierdas –añadió– es una responsabilidad política y moral para lograr el progreso en el país”. En un breve discurso, otra amiga del homenajeado, la priista María de los Ángeles Moreno, señaló: “No es nada fácil hablar de Porfirio Muñoz Ledo”, y luego recordó que fue su jefe cuando empezaba en la política. Se hicieron amigos, dijo, aunque “no puedo decir que siempre coincidimos. Porfirio pasa de un discurso pasivo a uno incendiario cuando suelta el micrófono”. Porfirio en sus palabras Durante su discurso, Muñoz Ledo refirió que es hijo de maestros, de una familia modesta residente en la colonia del Valle. Su infancia transcurrió cuando el presidente de México era Lázaro Cárdenas del Río. Estudió Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y fungió como secretario general de la revista Medio Siglo, como se identificó a su generación. Posteriormente fue maestro de asignatura en la UNAM y realizó cursos de doctorado en Ciencia Política y Derecho Constitucional en la Universidad de París. Destacó, asimismo, que Mario de la Cueva y de la Rosa, quien fue rector de la Autónoma de México de 1940 a 1942, tuvo una gran influencia en su vida. Muñoz Ledo recordó que no quería trabajar en el gobierno, pero finalmente inició su historial político en la Secretaría de Educación Pública (SEP) fundada por José Vasconcelos. Después fue subdirector jurídico en el Instituto Mexicano del Seguro Social, y titular de las secretarías del Trabajo y Previsión Social y Educación Pública. Inició como militante en el Revolucionario Institucional (PRI), partido del que fue presidente nacional durante los sexenios de Luis Echeverría, José López Portillo y Miguel de la Madrid Hurtado, y precandidato presidencial en 1976. También fungió como agregado cultural en la Embajada de México en Francia y presidió el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Fue embajador de México ante la Unesco y ante la Unión Europea. Muñoz Ledo ha sido diputado y senador, y también estuvo al frente del Instituto Federal Electoral (IFE). Recordó que en 1998, junto con Cuauhtémoc Cárdenas e Ifigenia Martínez, fundaron la Corriente Democrática que después se convirtió en el Frente Democrático Nacional (FDN), y ante la imposición de Carlos Salinas de Gortari como presidente de México, crearon el Partido de la Revolución Democrática, del que renunció en 1999. En 2006 se distanció del expresidente Vicente Fox, al cual había dado su apoyo, y brindó su respaldo a Andrés Manuel López Obrador, quien en ese entonces era jefe de Gobierno de la Ciudad de México y buscó la candidatura presidencial. El pasado 30 de septiembre, junto con Cuauhtémoc Cárdenas, Clara Jusidman y el senador independiente Alejandro Encinas, lanzó el proyecto “Por México Hoy”. Al acto de este miércoles asistieron, entre otras, Bertha Luján, secretaria general de Morena; la exdiputada por el Partido del Trabajo, Luisa María Alcalde; Verónica Juárez, del PRD; la senadora Layda Sansores, y Lorena, la hija de Muñoz Ledo.

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