Retiran sólo 20% de máquinas tragamonedas; suman más de cien mil en el país

martes, 10 de febrero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- No tienen fin las tragedias de adultos que han perdido todo por la ludopatía, pero hay un fenómeno más aberrante: Niños y jóvenes que abandonan la escuela o delinquen para entregarse al juego en miles de “minicasinos”, las máquinas tragamonedas diseminadas por todo el país. Al alcance de los menores en estanquillos, farmacias, tortillerías y hasta en la calle, cerca de escuelas y centros de reunión, estas maquinitas conocidas también como “chinitas” son ilegales, pero están por todas partes: hay entre 100 mil y 115 mil en el territorio nacional. En el gobierno de Enrique Peña Nieto han sido retiradas menos de 13 mil de estas máquinas, según la directora general de Juegos y Sorteos de Secretaría de Gobernación, Marcela González Salas, quien admitió que llevará años su erradicación. “A la fecha se han asegurado en todo el territorio nacional 12 mil 700 maquinitas tragamonedas y se clausuraron diversos establecimientos que tenían como giro principal su explotación. Esto es, como si fueran minicasino”. El combate a este fenómeno en jóvenes y niños con afición por el juego –ludopatía– ha dependido de la denuncia de los padres de familia, refirió Eduardo Sánchez, vocero del gobierno federal. “La denuncia de los padres, de niños que abandonan la escuela o que roban con el fin de seguir jugando, ha sido la principal fuente de información para detectar y retirar estas máquinas”, puntualizó. El funcionario, quien hoy presentó los avances en este programa junto con González Salas, afirmó que si la ludopatía es un problema de salud en los adultos, “es más grave aún en el caso de los niños y jóvenes”. Por ello el gobierno ha lanzado la campaña “La adicción no es un juego” para concientizar a la población sobre el daño que causan estos dispositivos e invitar a la ciudadanía a denunciar la ubicación de estos aparatos. No ha sido fácil porque, además de que mucha gente depende de los ingresos de las máquinas, han aparecido gestores que han promovido amparos para evitar el aseguramiento de las mismas, cobrando a su dueño unos 50 pesos por cada una. Según González Salas, la proliferación de máquinas tragamonedas comenzó en 2004, en el gobierno de Vicente Fox, justo cuando la Secretaría de Gobernación, con Santiago Creel como titular, otorgó permisos para la apertura de cientos de casinos. La funcionaria confió en que el programa para erradicar las más de 100 mil máquinas –introducidas a México de contrabando o ensambladas en el país– pueda culminarse en menos años que en países como Perú y Rusia, que les llevó 7 y 8 años, respectivamente. “Calculamos alrededor de entre 100 y 115 mil máquinas aún en las calles. Son muchísimas, pero a seis meses que iniciamos el programa, llevar casi 20% de las que había, creo que lo lograremos”. En el caso de los casinos, González Salas afirmó que se reordena el juego y se combate el ilegal. Prueba de ello, aseguró, es que se han clausurado 112 casinos en lo que va del gobierno de Peña. “Actualmente existen abiertos en el país 297 casinos. Cuando iniciamos la administración había 409, llegaron a 412, que eran legales o que tenían reconocimiento de la Secretaría de Gobernación, y 66 que nosotros en el censo que hicimos considerameos que eran ilegales”. Inclusive, aclaró, sólo con los permisos que dieron en los sexenios panistas podrían abrirse casi 800 centros de apuestas: “Los permisos que se dieron durante todas las administraciones, la del presidente Fox y Calderón, ampararían unos 775 casinos”. Los casinos que están abiertos actualmente dan empleo a cerca de 30 mil personas y existe el proyecto de que se abran otros, pero en zonas específicas. “La idea es que no sigan creciendo en núcleos urbanos, sino que haya lugares específicos, tipo Las Vegas, en el que tú expresamente vas a jugar. Los lugares que pudieran ser son la Riviera Maya, Acapulco, y quizá Baja California, que se está estudiando”.

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