Confirma AMLO que contenderá por la presidencia: "La tercera es la vencida"

jueves, 5 de febrero de 2015
MÉXICO, D.F., (apro).- La corrupción que permea en los tres niveles de gobierno tienen sumido a la mayoría de los mexicanos en la pobreza y la desigualdad, afirmó el líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) Andrés Manuel López Obrador. De visita en Nuevo Laredo, Tamaulipas, donde se reunió con ciudadanos en la sede del Sindicato de Telefonistas, el tabasqueño calculó que los políticos de México se roban por lo menos 10% del presupuesto público, que este año es de 4 billones 600 mil millones de pesos. “Con 460 mil millones de pesos que los políticos se roban cada año, podríamos arreglar los problemas estructurales de México”, sostuvo. La corrupción, dijo, empieza por el presidente, su esposa, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, que son protegidos por el PRI y sus antecesores del PAN. “En todos los partidos hay gente buena (pero) los que están arriba, son el problema. Es tan corrupto (Vicente) Fox como (Carlos) Salinas, y es tan corrupto (Felipe) Calderón como Peña Nieto”, afirmó. En entrevista posterior con El Mañana de Nuevo Laredo, el dos veces candidato presidencial de la izquierda, afirmó que para que haya un verdadero cambio es necesario combatir la corrupción, conducirse con austeridad y liberar fondos para generar empleos, sacar al campo del abandono, atender a los jóvenes que no tienen oportunidades de empleo ni estudio. Sólo así, dijo, se podrá reconstruir el tejido social en Tamaulipas y todo el país. “Sí se puede hacer un cambio pero se necesitan gobernantes honrados y Tamaulipas ha tenido la mala suerte de tener puro gobernador mediocre y ladrón (…) Un gobierno que no procura la justicia no es más que una banda de malhechores”, declaró. Y el mal ejemplo, dijo, lo ha puesto el propio presiente. “Peña es un ignorante, está diciendo que la corrupción es parte de la cultura de México, eso no es cierto. La corrupción no se da de abajo hacia arriba, se da de arriba hacia abajo. “La corrupción es él y los gobernantes que siguen el mal ejemplo pero en el pueblo raso, abajo, en las colonias, en los pueblos, comunidades, ejidos, hay una gran reserva todavía de valores espirituales, morales, culturales para regenerar al país. “Eso es lo que hay que hacer, esa es la transformación, fortalecer valores. Al mismo tiempo que se combate la corrupción se liberan fondos para el desarrollo, claro que puede salir adelante Tamaulipas y puede salir adelante todo el país yo no tengo la menor duda de eso pero se necesita un cambio de régimen”, afirmó. Se necesita, precisó, un modelo donde se distribuya con justicia la riqueza donde no se acumule la riqueza en unas cuantas manos como sucede en el país. Hay 55 multimillonarios pero hay 55 millones de pobres. Por cada multimillonario hay un millón de pobres, comentó. “Se pensaba que después de Calderón no iba a haber alguien peor y Peña le ganó porque no es nada más quién gobierna, es una crisis estructural, es una decadencia. Si no hay una transformación tajante no hay salida. No hay otra opción más que cambiar al régimen de manera pacífica, (éste) ya se pudrió ya no se puede esperar nada bueno”, sostuvo. López Obrador dijo que hay inseguridad en Tamaulipas y todo el país porque no hay crecimiento, tampoco empleo y con ello se canceló el futuro a los jóvenes. “Sería raro que no hubiera inseguridad y violencia después de 30 años sin crecimiento económico. Se desató la violencia porque el modelo económico neoliberal consiste en trasladar bienes, es una gran estafa, un gran robo, transferir bienes del pueblo y de la nación a particulares, sobre todo a extranjeros. “La mayoría de los sicarios son jóvenes, ellos ya no quieren seguir padeciendo como padecían sus padres. Te dicen que la vida es incierta y la muerte es segura. Ahí está el problema, las cárceles están llenas de jóvenes. Si no se reconstruye el tejido social, si no vas casa por casa incorporando a los jóvenes al trabajo, al estudio, no sirve, aunque tengan un policía en cada esquina”, atajó el tabasqueño. Los planes para combatir la inseguridad y la cooperación de otros países en ese ámbito, añadió, tampoco han funcionado. El Plan Mérida, por ejemplo –dijo—no ha servido porque “en el mejor de los casos, atiende los efectos, no la causa. “La relación con Estados Unidos tiene que ser a partir de la cooperación para el desarrollo no para reforzar la frontera y hacer muros, para que entrenen a policías o para que nos manden helicópteros artillados. Eso no sirve, está más que demostrado. “Lo que hay que hacer es promover el crecimiento de México, que haya desarrollo, que haya buena relación como la que se da en algunos países europeos, como en la Unión Europea, donde hay ayuda mutua y los países que tienen más desarrollo ayudan a los que están en vías de desarrollo”, dijo. Sin embargo consideró que es muy difícil que los políticos estadunidenses lo entiendan así, “no les da para eso”, ironizó. Los estadunidenses también quieren resolver el problema de la inseguridad y la violencia sólo con medidas coercitivas. “Creen que así se resuelve el problema y no, la paz y la tranquilidad son fruto de la justicia”, subrayó el tabasqueño. López Obrador dijo que el tiempo y la realidad le han dado la razón y por ello no cambiará su discurso y sus objetivos. Puede, dijo, haber matices o ajustes por las circunstancias, por el tiempo “pero en esencia es lo mismo” y comentó que si participará o no en la próxima contienda presidencial, en 2018, dependerá de cómo esté para entonces. Recordó que aún e repone del infarto que sufrió y por el momento está recuperándose. Pero, adelantó: “Si estoy bien (para el 2018) y la gente quiere voy a participar de nuevo. Ahora sí que la tercera es la vencida”.

Comentarios