Exige Ebrard a diputados nuevo informe sobre la Línea 12

viernes, 6 de febrero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- El exjefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, demandó a la comisión especial de la Cámara de Diputados que investiga el uso de recursos federales en la Línea 12, elaborar un nuevo informe a partir de la documentación que les presentó y de escuchar a todas las partes involucradas en la obra, que lleva 11 meses en operación parcial. En una sesión que duró tres horas con 14 minutos, el exmandatario local entregó al presidente de la comisión, el priista Marco Antonio Calzada Arroyo, documentación que en su opinión se debió analizar “antes de hacer un juicio sumario” en contra del aún perredista. Además, reiteró la acusación que lanzó desde que el informe preliminar se filtró en algunos medios de comunicación la semana pasada y en el que se le acusa de “fraude y corrupción”: “Las imputaciones contenidas en el informe elaborado por el PRI y sus aliados contienen afirmaciones falsas, carentes de juicios certeros” y no le respetaron su derecho de audiencia. Ebrard Casaubón argumentó que las conclusiones del informe eran erróneas, con “graves inexactitudes y falsedades”. Y desafió: “Esta comisión debiera reponer el procedimiento del informe que envío al pleno y elaborar un nuevo documento a partir de escuchar a todas las partes”. Los diputados de los partidos de izquierda integrantes de la comisión le hicieron preguntas “a modo” y respaldaron su acusación en el sentido de que sus alegatos no fueron tomados en cuenta para elaborar el informe. Calificaron el documento como “falaz”, “faccioso”, “ficticio”, “desmesurado” y “goebbeliano” –en relación con Joseph Goebbels, el “cerebro” exterminador de Aldofo Hitler--, así como “plagado de inconstitucionalidades”, elaborado “de manera desaseada” y con “tintes políticos”. Incluso los representantes del PAN lo describieron como “imparcial e incompleto” y pidieron que se haga una investigación a fondo y se llame a comparecer a Francisco Bojórquez, exdirector del Sistema de Transporte Colectivo Metro, y Enrique Horcasitas, extitular del Proyecto Metro del Distrito Federal. En sincronía, legisladores de PRI y PVEM atacaron a Ebrard al asegurar que sus dichos no coincidían con los documentos revisados por la comisión. Lo cuestionaron por el millonario costo de la obra, el contrato de los trenes y el trazo de la línea y su mantenimiento y aseguraron que hubo una “evidente falta de coordinación” para su construcción. También recriminaron la afectación diaria a 500 mil pasajeros afectados por el cierre parcial de la línea y, en consecuencia, el deficiente servicio de los autobuses de la RTP, aunque éste lo opera la actual administración. “No hay obra más cara que la que no funciona, como la Línea 12”, fustigaron. Y aunque hubo algunos cuestionamientos sobre las decisiones tomadas por el actual director del Metro, Joel Ortega, y el jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, en el cierre parcial de la llamada Línea Dorada, Ebrard se negó a emitir opiniones sobre el trabajo de la actual administración. La comparecencia de Ebrard, y del exsecretario de Finanzas capitalino y actual senador, Mario Delgado, se realizó luego de que el pasado miércoles el exjefe del DGF acudió a la CNDH a solicitar medidas precautorias contra la comisión especial, así como solicitar la protección de sus derechos de audiencia, defensa adecuada y presunción de inocencia, entre otros, y para que no se le hiciera “un juicio político”. Los argumentos La comparecencia inició alrededor de las 18:00 horas y según el reloj del salón de sesiones, Ebrard Casaubón habló durante 59 minutos. Al principio expuso un posicionamiento con las observaciones al informe realizado exclusivamente por el PRI, según acusó. En su defensa, negó falta de coordinación entre el consorcio constructor y las autoridades capitalinas. Como prueba, entregó a la comisión las bitácoras de más de cinco mil reuniones divididas en 24 grupos de trabajo. Luego, criticó que no se tomó en cuenta un dictamen técnico de septiembre de 2007 en el que un equipo técnico del Metro decidió que los trenes debían ser férreos y no neumáticos. Aseguró que la prueba de que los vehículos sirven, es que continúan en operación en las nueve estaciones abiertas de la Línea Dorada. Sobre la certificación de la obra, comentó que las empresas supervisoras trabajan “actualmente en el Gobierno del Distrito Federal". En cuanto a los cuestionamientos por el uso de recursos federales, dijo que la Auditoria Superior de la Federación realizó auditorias y que sus observaciones fueron solventadas; aunque reconoció que existen dos en proceso --por 32 millones de pesos--, relacionadas con los trabajos del consorcio integrado por ICA, Carso y Alstom. Al final de su exposición, Ebrard acusó que “elaborar un informe de un partido y presentarlo como un informe de toda la Comisión, sin tomar en cuenta las observaciones que presentaron diversos partidos por escrito antes de la sesión del domingo pasado, eso sí es un abuso. Se necesita menos política y más responsabilidad”. Delgado y los PPS En la misma sesión, el exsecretario de Finanzas, Mario Delgado, dedicó la mayor parte de su tiempo a explicar a los diputados qué es un Proyecto de Prestación de Servicio (PPS), modalidad con la que firmó el contrato de renta de los trenes de la Línea 12. El actual senador, pidió a los legisladores “leer bien el contrato de arrendamiento” de los trenes. Luego, usó una presentación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y puso como ejemplo la construcción del hospital de Zumpango, Estado de México. Las comparaciones que realizó entre esta obra del gobierno priista mexiquense y la Línea 12 molestó a los diputados del PRI, quienes interrumpieron su exposición en varias ocasiones y lo acusaron de desviar el tema con intenciones políticas. Ante la pregunta de los legisladores, Delgado Carrillo informó que en la construcción de la obra hubo 14 mil millones de pesos correspondientes a recursos federales. De éstos, aclaró, dos mil millones fueron etiquetados para el proyecto y el resto “fueron asignaciones que se lograron en la Cámara de Diputados”. Al final, pidió no “satanizar” a los PPS para evitar conclusiones equivocadas sobre la renta de los trenes de la Línea Dorada. La comparecencia de Ebrard terminó cuando éste entregó al presidente de la Comisión Especial, Marco Antonio Calzada Arroyo, diversos documentos sobre la Línea 12, entre ellos la carta de Entrega-Recepción Definitiva de la línea, un Dictamen Técnico de la certificadora ILF y la Propuesta Técnica y Económica para el Mantenimiento presentada por el Consorcio Constructor. Al final, el priista y el perredista se dieron la mano, sonrientes.

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