Cae en Mérida "El Gordo", líder del Cártel Independiente de Acapulco

martes, 10 de marzo de 2015
CHILPANCINGO, Gro. (apro).- Agentes federales detuvieron en Mérida, Yucatán a Víctor Aguirre Garzón, El Gordo, señalado como líder del grupo delictivo denominado Cártel Independiente de Acapulco (CIDA). La captura fue confirmada por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien señaló que el presunto delincuente ya se encuentra en las instalaciones de la Subprocuraduría Especializada de Investigación en Delincuencia Organizada (SEIDO), en la Ciudad de México. El CIDA es un remanente del extinto grupo de los hermanos Beltrán Leyva que surgió en 2010 y sus operadores respondían directamente al mando de Édgar Valdez Villarreal, La Barbie. Durante estos años, una de las principales cabezas del grupo delictivo que opera en el puerto de Acapulco es el expolicía federal Víctor Aguirre Garzón, quien ha sido señalado de manera insistente como primo del defenestrado exgobernador Ángel Aguirre Rivero. De acuerdo con informes oficiales y recuentos de Proceso, los señalamientos de la supuesta relación familiar entre Aguirre Rivero y el líder del CIDA datan de 2009, pero se intensificaron en agosto de 2010. La primera ocasión en que se exhibieron públicamente los nexos familiares entre el político y el delincuente fue el 23 de septiembre de 2009, cuando aparecieron dos narcomantas en distintos puntos de Acapulco. El mensaje decía que, cuando estuvo preso, Víctor Aguirre se asumió como primo “del político Ángel Aguirre Rivero” –entonces senador–, por lo cual presuntamente tenía protección oficial. La segunda vez en que se vinculó a Aguirre Rivero con Aguirre Garzón fue el 27 de enero de 2011, siendo candidato de la izquierda a la gubernatura de Guerrero, con dos narcomantas colgadas en zonas públicas de Acapulco. El 11 de abril de ese año, seis días después de que un grupo armado incendiara el Acatianguis, comerciantes bloquearon el bulevar Vicente Guerrero, responsabilizaron públicamente al CIDA del siniestro y exigieron al entonces gobernador Ángel Aguirre que detuviera “a su primo” Víctor Aguirre. El 8 de septiembre de 2011, Proceso documentó los insistentes señalamientos de Ángel Águirre con el narco en la nota titulada “Dobla Cártel de Sinaloa a gobierno de Guerrero”, donde se advirtió sobre un contexto en que políticos, autoridades de los tres niveles de gobierno y jefes militares estaban siendo acusados de brindar protección a la estructura del extinto cártel de los Beltrán Leyva, que durante más de una década dominó el corredor Acapulco-Cuernavaca. Por su parte, Aguirre siempre rechazó cualquier vínculo familiar con el narcotraficante y líder del CIDA, Víctor Aguirre. En su afán por rechazar cualquier relación con la delincuencia, el gobierno estatal emprendió una ofensiva contra La Barredora, grupo que en ese momento mantenía una férrea disputa con el CIDA por el control de Acapulco. Esa confrontación obligó a Aguirre a pedir una tregua a los grupos criminales que peleaban en ese entonces el tráfico y comercio de droga en el estado. El anuncio gubernamental lo hizo el entonces procurador y actual candidato a gobernador por el Partido Humanista, Alberto López Rosas, quien durante la presentación pública de 16 sicarios al servicio de La Barredora argumentó que las acciones violentas de las bandas estaban afectando “más que a nadie a la población civil”. En respuesta La Barredora dijo que aceptarían una tregua “de tres meses” si el gobernador se deslindaba o reconocía públicamente su relación familiar con Aguirre Garzón. De lo contrario, amenazaron, ejecutarían a 50 miembros del CIDA y atentarían contra 10 funcionarios del gabinete. En comunicado distribuido el 23 de agosto de 2011 a varias redacciones de diarios locales, la banda criminal al servicio del Cártel de Sinaloa se dirigió irónicamente al gobernador guerrerense: “Para que tenga buena memoria”, le recordaron que el padre del líder del Cida es “don Artemio Aguirre”, primo del hermano de Aguirre Rivero. A pesar de los señalamientos, el exgobernador siempre rechazó la relación familiar con el delincuente que esta madrugada fue detenido en un lugar distante al puerto donde fincó un imperio de impunidad, muerte y dolor tolerado por autoridades de los tres niveles durante casi cinco años.

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