Nombran a José Manuel Covarrubias profesor emérito de la UNAM

lunes, 18 de mayo de 2015
MÉXICO, D.F., (apro).- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM nombró profesor emérito a José Manuel Covarrubias Solís, ingeniero civil experto en geometría descriptiva, mecánica de materiales y análisis estructural con 60 años de carrera docente. Inició como ayudante de profesor, participó en la construcción de Ciudad Universitaria, dirigió la Facultad de Ingeniería, impulsó la licenciatura de ingeniería en Telecomunicaciones y el curso de Ética Aplicada. Actualmente es Tesorero de la UNAM. Cerca de dos mil 500 alumnos han pasado por sus aulas y a decenas de ellos les ha dirigido sus tesis de titulación. Covarrubias Solís, estudió la licenciatura en la Escuela Nacional de Ingeniería, en el Palacio de Minería y fue testigo de la conversión de su escuela a Facultad de Ingeniería (FI), donde cursó la maestría en estructuras. Se fascinó con el proyecto de Ciudad Universitaria porque para él significó unir en un mismo espacio de enseñanza y aprendizaje a humanistas, científicos y artistas que antes se formaban con escasa interrelación entre ellos en el barrio universitario del centro histórico. Además de participar en la construcción del campus central, formó parte de la primera generación de maestros que dio clases en la sede del Pedregal. Convencido de que “enseñando se aprende”, Covarrubias Solís reconoce que su labor de maestro le ha ayudado a reafirmar y actualizar el conocimiento. Como profesor ha elegido materias relacionadas con la base científica de la ingeniería. “Las matemáticas, física y química no han cambiado en lo esencial y son bases fundamentales para la ingeniería aplicada, que se enseña en la última etapa de la carrera”, considera el experto en geometría descriptiva, primera asignatura que enseñó en 1953. El académico ve a la computación como “una herramienta útil” desarrollada en el siglo XX, que requiere datos consistentes para dar buenos resultados. Materiales fundamentales de la ingeniería, afirma, son el concreto y al acero, que durante siglos han acompañado a la humanidad. “Se ha mejorado la forma de procesarlos, por ejemplo, el cemento que amalgama y une las pequeñas piedras, pero en esencia los materiales son los mismos”, señala. Aún en los grandes edificios forrados de vidrio, abunda, el acero es el soporte fundamental, mientras materiales orgánicos como la madera dan cuenta de su presencia después de siglos, anota. Sin embargo, Covarrubias Solís es consciente de los avances de su profesión y con la vista en el futuro, impulsó la licenciatura de Ingeniería en Telecomunicaciones, carrera que ha tenido gran éxito para sus egresados en el campo laboral. También es consciente de que el perfil de los egresados debe ser humanista, por eso, como director de la FI promovió un curso de ética aplicada, “porque nos debemos conducir con valores en la práctica profesional”, subraya. Además, ha hecho aportaciones tecnológicas a la ingeniería, como el equipo para el transporte de materia caliza con base en piezas de concreto pre esforzado, el desarrollo de cimbras metálicas tipo túnel para edificios y estructuras metálicas espaciales, integradas con pirámides prefabricadas para uso en techumbres. Desde 1999 Covarrubias es tesorero de la UNAM, el área administrativa relacionada con el cuidado del patrimonio y las finanzas de esa casa de estudios. Además de la ingeniería Covarrubias tiene otra pasión: la ópera. Ambas, bromea, le han causado “problemas” matrimoniales: “Ella (su esposa) dice que tiene dos rivales: la UNAM y María Callas”. De hecho promueve la difusión de la música a través de la Academia de Música del Palacio de Minería, de la que es miembro fundador e impulsor permanente. Tras recibir la noticia de su nominación, el ahora profesor emérito, dijo: “Me siento sorprendido y muy contento. La Universidad es una institución sensacional”.

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