México, indefenso ante tornados: experto

martes, 26 de mayo de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- La tragedia provocada por el tornado que azotó el lunes pasado a Ciudad Acuña, Coahuila, el más mortífero hasta hoy, al causar 13 muertes, evidenció la poca preparación que tiene México en la materia. Según Jesús Manuel Macías Medrano, doctor en Geografía e Investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), este tipo de fenómenos no son nuevos, se calcula que se presentan 18 tornados al año, de los cuales, 75% son considerados peligrosos. El de Coahuila, dijo, ha sido el más devastador. “Usualmente se ha creído que en México no existen los tornados, pero nuestra investigación revela la persistencia del fenómeno, lo que demuestra el poco conocimiento que se tiene sobre la materia”, señala el especialista. En el periodo del año 2000 al 2012, abunda, se tuvo un promedio anual de 10 tornados por año, 126 en total. Sin embargo, con la cifra actualizada al 2014, dice, el número alcanzó los 252. El problema, continúa el geógrafo, es que la esfera formal del conocimiento meteorológico “ha ignorado durante muchos años su existencia, y además, la ocurrencia de los tornados ha sido registrada a través del tiempo como asuntos más anecdóticos, que científicos”. A diferencia de países como Estados Unidos, en México el desarrollo de la meteorología es pobre, se concentra sólo en el estudio general de la atmósfera, mientras la investigación de los tornados requiere de la investigación de micro y meso meteorología, “lo que aquí no ocurre”, lamenta Macías Medrano. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dice, no ha logrado avances para desarrollar mecanismos de anticipación para reducir los efectos dañinos de los tornados y pone como ejemplo el tornado del lunes pasado que sí fue anticipado en Estados Unidos. “En Estados Unidos se emitió la alerta ‘Discusión Mesoescala 757’ a las 3:17 am, donde daban a conocer que había un situación inestable con riesgo de tornado, en una franja de territorio que incluía Ciudad Acuña, lo que no se revisó en México”, sostiene el geógrafo. Actualmente, dice, el SMN cuenta con 12 radares meteorológicos conocidos como Doppler, que proporcionan uno de los métodos más eficaces para el estudio de las tormentas; sin embargo, comenta, no todos funcionan al mismo tiempo porque generalmente seis radares suelen estar fuera de servicio debido a fallas en el sistema. Además, dice, los radares del SMN no hacen coberturas tan extensas. Cada uno de sus radares apenas cubre 450 kilómetros del territorio. “El radar ‘Palmito’, por ejemplo, que se encuentra ubicado en Durango, apenas tiene la capacidad de cubrir el 50% del estado de Coahuila, por lo que “hay mucho territorio que se queda fuera de los estudios”. Macías Medrano, autor junto con Asunción Avendaño García de la investigación “Climatología de tornados en México”, publicado en el 2013 por el Boletín del Instituto de Geografía de la UNAM, refiere que el centro del país es donde se concentra casi el 50% de los tornados. El Estado de México es la entidad donde más se han registrado, con 14 sucesos, seguido de Veracruz con 12, y en tercer lugar Tlaxcala y Chiapas, con 11, cada uno. En el norte del país, Chihuahua contabiliza nueve registros, Nuevo León seis y Coahuila cinco pero es en este último estado donde se han registrado los fenómenos más destructivos. El 24 de abril de 2007 se presentó en Piedras Negras un tornado que dejó tres muertos, y el del lunes 25 en Ciudad Acuña dejó 13 víctimas mortales, lo que lo coloca como el más devastador. Sobre la época del año cuando se presentan más tornados, el especialista detectó que el 81% de éstos suceden desde la transición del invierno a la primavera, todo el verano hasta la transición con el otoño, y la menor ocurrencia, en el invierno. “Mayo es el mes con más prevalencia de tornados, con 26 casos; seguido del mes de junio, con 21; julio con 20; agosto, con 14 y octubre con 7. En contraparte, noviembre y diciembre son los meses con menos impactos, con sólo un registro, cada uno”, comenta. Ante la falta de estudio de estos fenómenos que ya muestran su capacidad destructiva, el investigador hace un llamado a las autoridades para invertir en el desarrollo científico y tecnológico con el fin de reducir los impactos de los tornados que, además de las muertes que ocasionan, provocan un alto impacto económico. Sólo tres de los fenómenos más destructivos ocurridos en su reciente estudio: el de Piedras Negras, en 2007; Tabasco, en 2001 y el DF en el 2008, causaron daños por mil 679 millones de pesos, dice.

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