Nestora Salgado ya se encuentra en el penal de Tepepan

viernes, 29 de mayo de 2015
MÉXICO, DF, 29 de mayo (apro-cimac).- A las tres de la tarde de este viernes, después de 25 días de ayuno, Nestora Salgado, lideresa de la Policía Comunitaria (PC) de Olinalá, Guerrero, llegó a la Torre Médica del reclusorio femenil de Tepepan, en la delegación Xochimilco, confirmó a Apro su hermana Clotilde. Hora y media antes, el secretario particular de la Dirección General de Reclusorios de la Secretaría de Gobernación (Segob), Omar Javier Santillán Cervantes, anunció que la avioneta que la trasportaba había aterrizado en Cuernavaca, Morelos. Si bien la avioneta estaba programada para aterrizar en el Distrito Federal, las “condiciones meteorológicas” obligaron al piloto a desviarse hacia la capital morelense, precisó el funcionario. Desde temprana hora, Santillán Cervantes tenía el celular pegado a la oreja y multiplicaba las llamadas telefónicas. Se encontraba presionado por una treintena de personas, reunidas frente de la sede del Centro Nacional de Atención Ciudadana (CNAC) de la Segob –ubicada en la colonia Juárez--, para exigir el traslado de Salgado a Tepepan, así como su liberación inmediata. A las 8:30, el mismo funcionario les aseguró que el avión se encontraba a 45 minutos de llegar al Distrito Federal. Éste aterrizó en Morelos cinco horas después. De este modo se cumplió el compromiso que asumieron el lunes 18 el subsecretario de Derechos Humanos de la Segob, Roberto Campa Cifrián, y el gobierno de Guerrero con la familia de Nestora, para reubicar a la activista en un penal del fuero común con la infraestructura adecuada para atender su estado de salud, que se agravó tras el ayuno iniciado el martes 5. Leonel Rivero, abogado de la activista, dijo esta mañana que ayer jueves 28 presentó un amparo para pedir que se diera atención médica y se preservara la vida e integridad de Nestora; el recurso fue radicado en el Juzgado 12 en Materia de Amparo Penal en el Distrito Federal, quien en la madrugada ordenó el traslado. Por medio de una comunicación telegráfica, el juzgado requirió al órgano administrativo desconcentrado de prevención y readaptación social de la Segob para que de inmediato reubicara a Nestora. El abogado dijo que cerca de las nueve de la mañana Nestora salió de Nayarit rumbo al Centro Federal de Readaptación Social de Tepepan, al sur de la Ciudad de México, y por tanto tendría que llegar entre una y dos de la tarde para recibir atención médica y reunirse con sus abogados para que verifiquen su estado de salud. Nestora Salgado llevaba 22 meses en prisión en Tepic acusada de secuestro cuando en realidad ella dice que hacía labores de seguridad en su comunidad, donde la PC está permitida por la Ley 701 de Reconocimiento, Derechos y Cultura de los Pueblos y Comunidades Indígenas, y aunque ya fue reubicada, continúa el proceso penal en su contra. La activista comenzó su ayuno en protesta por lo que se considera un injusto encarcelamiento, y porque permanecía en prisión sin sentencia y sin avances en su proceso judicial. El pasado fin de semana Nestora dejó de ingerir líquidos. No obstante su magro estado de salud, las autoridades judiciales y penitenciarias dejaron que la huelga avanzara. Y es que la excomandanta padece gastritis y una neuropatía en las cervicales que le adormecen las extremidades como resultado de un accidente automovilístico años atrás, a lo que se sumó el cansancio y la debilidad por la falta de alimento. A pesar de que su salud empeoraba cada día, hubo una dilación en el cumplimiento de las medidas cautelares a favor de Nestora, dictadas el 28 de enero por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que llamó al Estado mexicano a atender la salud de la mujer, que para ese entonces ya estaba deteriorada. Sobre esta situación, en la que la familia –una parte que vive en Guerrero y otra en Estados Unidos– no tenía contacto permanente con Nestora, ni noticias sobre su reubicación, hubo poca respuesta pública de las autoridades y de organismos como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas. Por ejemplo, fue tras 15 días de ayuno –el martes 19– que la CNDH se pronunció a favor del traslado de la excomandanta de la PC, y solicitó al subsecretario de Derechos Humanos de Segob y al comisionado de Prevención y Readaptación Social, Juan Ignacio Hernández Mora, que le brindaran atención médica. El miércoles 20 de mayo activistas de México y Estados Unidos, integrados en el Frente para la Liberación de Nestora Salgado, pidieron al secretario ejecutivo de la CIDH, Emilio Álvarez Icaza, su intervención en el caso para conseguir la libertad de la activista. Clotilde Salgado aseveró en entrevista que la estancia de su hermana en el Distrito Federal facilitará las visitas de los demás familiares y compañeros, quienes debían emprender un viaje de hasta 20 horas para llegar de Olinalá, Guerrero, a Tepic. También resaltó que en el penal de la capital de Nayarit los custodios presentaban a su hermana platos de comida, aunque sabían que ella se encontraba en huelga de hambre, lo que calificó de “tortura psicológica”. En la mañana, una comitiva del grupo de apoyo a Salgado entregó un escrito a la Segob en la que denunció la “detención arbitraria” hacia la líder comunitaria, en un intento del entonces gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, de desarticular la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC), y con ella el “sistema de justicia indígena presente en el estado”. En Tepepan la mujer aún continúa su defensa legal por las tres acusaciones de secuestro de tres personas que dicen que fueron privadas de su libertad, aunque en realidad estaban en “reeducación” en la Casa de Justicia de Olinalá.