Layda Sansores interpone denuncia contra la Fiscalía de Campeche

jueves, 11 de junio de 2015
CAMPECHE, Cam. (apro).- La senadora Layda Sansores San Román, candidata del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) al gobierno del estado, interpuso una denuncia contra la Fiscalía General del Estado (FGE) por omisión de sus deberes. La acusación quedó asentada en el expediente AP/PGR/CAMP/CAMP-III/129/2015 y fue recibida en la tercera agencia investigadora del Ministerio Público federal, en la delegación de la Procuraduría General de la República (PGR). La diligencia fue por la inacción de la dependencia estatal ante las denuncias formales y el llamado para que interviniera en el centro de operaciones clandestino de la coalición PRI-PVEM, localizado frente a las instalaciones de la FGE. Sansores denunció “hechos posiblemente constitutivos de delito consistentes en omisión de parte de la Fiscalía General del Estado en la procuración de justicia”, e hizo constar su “sospecha de encubrimiento y complicidad de la autoridad”. Explicó que como seguimiento a la denuncia que interpuso el domingo 7, durante la jornada electoral, después de detener y entregar a dos priistas que compraban votos, el martes 9 acudió a la FGE para solicitar que verificaran si los radios que llevaban los sujetos funcionaban con la frecuencia de la antena instalada sobre el predio donde operaba el “mapacheo”. La candidata de Morena exigió que se investigue a la empresa Espectrum, presunta propietaria de la antena, pues además de trabajar para el candidato del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, le reportaron que el domicilio de ella y de los otros candidatos de oposición son espiados por la misma compañía. El pasado martes 9, Sansores irrumpió en el centro clandestino de operaciones de la coalición PRI-PVEM. Alertada sobre el sitio, localizado en la segunda planta de una pequeña plaza comercial que se encuentra a la entrada del fraccionamiento Arboledas, sobre la avenida José López Portillo, acudió al mediodía a la FGE a denunciar el hecho. Fue atendida por Sergio Rosado, secretario particular del fiscal Arturo Ambrosio Herrera, quien la canalizó con la vicefiscal general adjunta, Miriam de Jesús May Solís, que a su vez ofreció enviar agentes ministeriales, los que demoraron una hora en cruzar la calle para acudir al lugar. Ahí, antes de que los policías tocaran la puerta, ésta les fue abierta por quien se identificó como Roberto Hernández Macossay, quien ya los esperaba y dijo que sólo permitiría el ingreso a los oficiales, encabezados por el comandante Ricardo Mendoza. Ante la insistencia de Sansores de ingresar con ellos, los policías argumentaron que no podían entrar porque no contaban con una orden de cateo y se retiraron. En tanto, al lugar –en cuyo techo sobresalía una sofisticada antena de radiocomunicación, de las que requieren permiso especial para su instalación– llegó otro personaje que se identificó como Félix Sélem Villanueva, quien dijo ser abogado y el inquilino del local en cuestión, donde aseguró tiene su bufete. Pese a los cuestionamientos, señaló que sólo respondería ante una autoridad competente. Debido a que los inconformes no lo dejaron pasar, se retiró. Sansores llamó por teléfono personalmente a la presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Margarita Alfaro Waring, para exponerle la situación y pedirle que obsequiara a la brevedad una orden de cateo, “aunque me dijo que sí lo haría, transcurrieron las horas y nunca lo hizo”. En otro momento se presentó Rafael Montero, representante del PVEM ante el Instituto Electoral del Estado de Campeche (IEEC), quien intentó evitar que los laydistas entraran, admitiendo que esa era “una casa de campaña” del Verde. Ante las circunstancias, la candidata optó por romper los vidrios de la puerta e irrumpió en el sitio donde encontró documentos operativos de la campaña, los cierres y del día de la elección, además de listas de taxistas y líderes de colonias y sus pagos detallados por evento, incluido el día de los comicios. Sansores sacó todas las evidencias que encontró en el búnker “para revisarlas”. Incluso los documentos que los priistas destruían a toda prisa cuando fueron sorprendidos, muchos de ellos rescatados del escusado.