Por amenazas del crimen organizado, Coca-Cola cierra planta en Guerrero

martes, 23 de junio de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Luego de 11 meses de inactividad por las amenazas de la delincuencia organizada, una planta distribuidora de la empresa Coca-Cola anunció su cierre oficial en Arcelia, Guerrero, y liquidó a más de 120 trabajadores, varios de ellos con más de 20 años de antigüedad. Según los empleados, en diversas ocasiones se recibieron llamadas de los criminales, quienes pretendían cobrar cerca de 10 millones de pesos de cuota por permitirles trabajar. La empresa Femsa precisó a CNN Expansión que el pasado 20 de mayo suspendió definitivamente las labores del Centro de Distribución en Argelia, “con base en la evaluación final de la operación y de acuerdo con las condiciones del entorno”. Tras ello, liquidó a los trabajadores después de lograr un acuerdo en la Junta de Conciliación y Arbitraje que inició desde hace 15 días. La semana pasada Femsa terminó de realizar los pagos. A finales de julio de 2014, la planta paró sus actividades por las constantes amenazas y extorsiones del crimen organizado a sus trabajadores. Inclusive en ese tiempo cuatro de sus camiones fueron retenidos e incendiados por sujetos armados. La Procuraduría General de Justicia del estado (PGJE) había iniciado las investigaciones correspondientes por el delito de daños, en agravio de la empresa embotelladora en Arcelia. El 4 de agosto de ese año, la delincuencia organizada les capturó cinco camiones y aparecieron quemados. Desde ese momento la empresa cerró sus actividades e incluso cualquier tipo de distribución. Apenas en febrero pasado Coca-Cola Femsa suspendió su servicio por cinco días en el municipio de Chilpancingo, después de que el gerente y subgerente de la empresa fueron retenidos por integrantes del Frente Unido de Normales Públicas del Estado de Guerrero (FUNPEG). Los sujetos que retuvieron a los empleados exigían que la empresa retirara una demanda interpuesta contra tres alumnos a los que acusaba de haber robado uno de sus camiones repartidores. Durante el hecho, policías se enfrentaron con los manifestantes frente a las instalaciones de la planta, con un saldo de al menos 10 heridos. La presión terminó cuando el gerente de la empresa ordenó el retiro de la denuncia por la que los tres estudiantes permanecían detenidos. En la zona de Tierra Caliente, pero en el municipio de Iguala, una planta de Coca-Cola también cerró sus puertas debido al clima de violencia e inseguridad que se vive en el lugar.

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