Para Videgaray la economía va viento en popa... pese a recorte de la OCDE

miércoles, 3 de junio de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Complaciente en los últimos dos años al calificar el desempeño económico de México, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) recortó hoy a 2.9% su pronóstico de crecimiento de la economía mexicana para este 2015, y a 3.5% para 2016. Así consta en el informe semestral del organismo, “Perspectivas económicas”, que presentó el secretario general del mismo, José Ángel Gurría, en su sede de París. Pese a que dicho informe señala que “la recuperación económica de México se está fortaleciendo por la demanda de manufacturas por parte de Estados Unidos y por la depreciación de la moneda (peso)”, el pronóstico de 2.9% de crecimiento del PIB para este año significa una reducción del mismo en casi un 30%, si se toma en cuenta que hace un año preveía un crecimiento de 4.1% para la economía mexicana en 2015. En efecto, desde el año pasado y hasta la segunda semana de enero de este año, el organismo tenía una proyección de crecimiento para México de 4.1% para 2015, una diferencia de 1.2 puntos porcentuales, equivalentes a 29.3% menos. Luego, desde la tercera semana de enero de este año, cambió su pronóstico marginalmente a 3.9% y así se mantuvo durante cinco meses, hasta el día de hoy en que de plano le restó un punto porcentual a su anterior pronóstico, para dejarlo en 2.9%. Y crecer a 2.9% y no a 4.1% o a 3.9%, significa que habrá menos empleos; que las ventas y el consumo serán menores; que las utilidades de las empresas bajarán; que el gasto público y privado, así como la inversión, también se reducirán. En suma, que la economía será más débil. Y, sin embargo, tanto el informe de la OCDE como el secretario de Hacienda mexicano, Luis Videgaray –que se encuentra en París para participar en reuniones ministeriales, que forman parte de la “semana de la OCDE”–  coincidieron en que la economía mexicana va viento en popa. Dice el documento, en su capítulo sobre México: “El fortalecimiento de las exportaciones ha permitido acelerar el repunte, mientras que la inversión ha comenzado a recuperar el terreno perdido. “A pesar del menor precio del petróleo, nuevas licitaciones están generando considerable interés tras las recientes reformas en el sector energético. Las amplias reformas en competencia, energía y regulación de mercado han ayudado a impulsar la confianza, al tiempo que la política monetaria ha continuado apoyando el crecimiento”. También: “En general, el gasto en inversión ha repuntado con fuerza, especialmente en maquinaria y equipo, mientras que la construcción residencial también se está recuperando, si bien a un ritmo más gradual. “Un esfuerzo decidido para la implementación de las recientes reformas estructurales ofrece la mejor oportunidad para impulsar la productividad y la inversión en el país, contribuyendo a generar mejoras en el bienestar, más rápidas y sostenibles, en el futuro”. Y, aunque parezca increíble –a la luz de los datos del INEGI, en sentido contrario–, dice que “la inversión se ha recuperado sustancialmente, y la actividad manufacturera ha estado creciendo, incluso más deprisa, contribuyendo a apoyar un sólido mercado laboral formal, el incremento en los ingresos de los hogares y el crecimiento del consumo”. Parecen palabras dictadas por la Secretaría de Hacienda. Para la OCDE, pues, las reformas estructurales emprendidas por el gobierno de Enrique Peña Nieto ya están rindiendo frutos: hay mucho más empleos formales, los mexicanos ganan mejor y pueden consumir más. Vivimos mejor, en suma. Y también para el secretario Luis Videgaray, quien en México dice que los efectos de esas reformas se verán en el mediano, pero sobre todo el en largo plazos, en París sugirió que las reformas ya impactan, de manera positiva y contundente, a la economía nacional y a los bolsillos de los mexicanos. Según declaraciones recogidas por la agencia gubernamental de noticias, Notimex, Videgaray aseguró que “nuestro crecimiento (económico) se explica por las reformas estructurales, que empiezan a tener impacto sobre el consumo interno”. Dijo Videgaray, según la agencia: “Las reformas están beneficiando al bolsillo de los mexicanos”, pues en un contexto de inflación baja (2.9% según los últimos datos disponibles), “estas reformas redundan en  forma positiva en la economía familiar con rebajas en las tarifas de las telecomunicaciones o la electricidad”. En relación al nuevo pronóstico de crecimiento para México, de 2.9%, muy por debajo del 4.1% que la OCDE todavía mantenía a principios de este año, Videgaray se mostró complacido. Dijo que esa nueva previsión está en la parte alta del rango establecido por la Secretaría de Hacienda, el pasado 21 de mayo, de 2.2% a 3.2% –que cambió por el 3.2% a 4.2% que mantuvo desde noviembre pasado– y, mejor aún, ese 2.9% “viene a confirmar que México es una de las economías que está creciendo más en la OCDE”, la cual en su conjunto apenas avanzará 1.9% en promedio en 2015. Pobres países industrializados.