Elección en Chilapa: la pugna entre Los Ardillos y Los Rojos

sábado, 6 de junio de 2015
CHILAPA, Gro. (proceso.com.mx).- La única propaganda electoral que se ve en este municipio a un día de los comicios para alcalde hace alusión al asesinato del candidato del PRI en mayo pasado, Ulises Fabián Quiroz: “MIGUEL CANTORAN ASESINO, MATASTE A ULISES”, se lee en los muros mientras se recrimina al candidato del PRD como responsable. Los grupos delictivos han logrado un empoderamiento y filtración en la política de la zona que su hegemonía se definirá en las urnas. Mientras que en municipios como Tixtla, Tlapa y Chilpancingo hay tensión electoral por el posible boicot de las elecciones, en Chilapa las calles lucen vacías y la gente no sale de su casa después del atardecer. La preocupación de algunos habitantes es que gane el candidato del PRD, Miguel Cantorán, por sus presuntos nexos con el grupo delictivo Los Ardillos, narcotraficantes ajenos a la cabecera del municipio y con centro de actividades en Quechultenango y con influencia en las zonas rurales de Chilapa. La muerte del candidato del PRI el 1 de mayo de este año se dio, según reportes oficiales cuando el priista se internó en Atzacoaloya, población controlada por Los Ardillos. Después del asesinato del candidato, el PRI lo sustituyó por Jesús Parra García. Las cabezas del grupo Los Ardillos han sido señalados como los hermanos de Bernardo Ortega, líder del Congreso de Guerrero. Si el grupo se hiciera del control de Chilapa tendrían influencia casi en toda la zona centro del estado. En Chilapa, el grupo delictivo Los Rojos ha logrado complacencia con la ciudadanía y las autoridades locales, en su último bastión. Según relatan medios locales, el grupo delictivo guarda una relación muy estrecha con el alcalde priista Javier García González. En entrevista, Virgilo Nava, uno de los padres de los 16 desaparecidos en la incursión de 300 hombres armados el 9 de mayo dijo: “el mal empieza cuando llega este grupo (los Ardilllos)”. La pugna entre Los Ardillos y Los Rojos inició en julio del 2014 cuando en el centro de la ciudad hubo un enfrentamiento con armas de alto poder entre ambos grupos que duró dos días, en el cual murieron 13 personas incluyendo un agente de la policía del estado; además después del enfrentamiento hubo al menos 10 desaparecidos sin que sus familiares denunciaran por miedo a represalias. El alza de la violencia desmedida en Chilapa recae en que es el paso de la carretera 93, que es uno de los principales accesos a la zona de la Montaña donde hay siembra de amapola y mariguana hacia al corredor Chilpancingo e Iguala. Chilapa, con una población de 127 mil personas, tiene una taza de homicidios de 54 por cada 100 mil habitantes mientras la media nacional es de 22 homicidios por cada 100 habitantes (según la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas Contra las Drogas y el Delito 2014). En otros municipios de la región se ha dado una situación similar donde grupos delincuenciales controlan no sólo las actividades delictivas sino también a los sectores políticos. El 10 de marzo de este año la precandidata del PRD para la alcaldía de Ahuacuotzingo, municipio localizado a una hora de Chilapa, fue encontrada decapitada en un camino de esa localidad. El semanario Trinchera (número 793) publicó que la Fiscalía del Estado no había presentado resultado de las investigaciones y que el “alcalde declaró que el exalcalde Francisco Quiñones Ramírez, esposo de la precandidata, andaba metido en cosas raras”. -¿Se refiere al crimen organizado?- le preguntaron reporteros cuando organizó una conferencia para deslindarse –Sí, contestó.

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