Nuevo León: gane quien gane, una elección histórica

sábado, 6 de junio de 2015
MONTERREY, N.L. (proceso.com.mx).- El resultado de los comicios para gobernador en Nuevo León será histórico, independientemente del ganador en la jornada electoral del domingo. Por vez primera llegan tres contendientes con posibilidades reales de triunfo. Además, puede llegar la primera mujer al cargo. O puede acceder un aspirante sin partido, situación sin precedente en el país. O el albiazul puede hacer su regreso triunfal. El independiente Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, con una campaña en redes sociales y vetado por las televisoras locales, puso a tambalear a los partidos políticos PRI y PAN, representados en estos comicios por los candidatos Ivonne Álvarez y Felipe de Jesús Cantú Rodríguez, respectivamente. Nunca antes un candidato ajeno al bipartidismo había llegado con posibilidades para acceder al puesto que actualmente ocupa el mandatario priista Rodrigo Medina de la Cruz. No hay, hasta ahora, un favorito categórico en este proceso electoral, que ha estado marcado por una desaseada campaña en la que abundaron, de manera generalizada, los ataques personales, las descalificaciones y la carencia de propuestas realizables. A diferencia de otras elecciones, en esta, la profusión de encuestas de opinión, que mostraban absurdas diferencias entre una y otra, hicieron que sus resultados provocaran más confusión que certeza, al grado de generar un descrédito entre ellas, pese a la seriedad de algunas. En los comicios serán elegidos en la entidad un gobernador, 51 ayuntamientos, 42 diputaciones locales y 12 federales. Están inscritos en la lista nominal 3 millones 560 mil 457 electores, que podrán sufragar en alguna de las 6 mil 98 casillas distribuidas en la entidad. En la gubernatura, hay indicadores que hacen suponer un final cerrado, principalmente porque la aspirante del PRI, Ivonne Álvarez, que había encabezado la precampaña, se desplomó en las preferencias electorales en las últimas semanas, principalmente por su incapacidad para desmarcarse de su creador político, el mandatario Medina de la Cruz. El gobernador tricolor ha sido señalado públicamente, por enriquecimiento inexplicable y por permitir que su padre, Humberto Medina Ainslie, se involucrara en el manejo de los dineros de la tesorería estatal. En el cierre de campaña de Ivonne, Medina de la Cruz fue el gran ausente. Felipe de Jesús Cantú se mantuvo todo el proceso en una estable medianía, fluctuando, de acuerdo a algunos ejercicios demoscópicos, en tercero y segundo sitio de las preferencias electorales. Su esperanza, en la recta final, es el respaldo de los indecisos, que sumará al apoyo de la nómina que controla los municipios de Monterrey, Santa Catarina, San Pedro y San Nicolás y a través de la cual, de acuerdo a denuncias reiteradas, ha conformado una gran estructura electorera. A escala nacional e internacional es Rodríguez Calderón, El Bronco, el que ha matizado la elección. Malhablado y ranchero, el expriista es el candidato más seguido por los medios de comunicación. Como un paria de la política, ha hecho gira en persona y en redes sociales cargado de un morral de promesas enfocadas en acciones sociales para ayudar a los desposeídos y las clases bajas, aunque no quede claro cómo las realizará. Los medios y los electores atestiguarán el domingo una elección que ya es histórica. Hay registrados ante el Instituto Nacional Electoral (INE) unos 800 observadores, además de que los principales diarios del mundo enviaron sus corresponsales a Nuevo León, estado convertido en un laboratorio político. El resultado cualquiera que sea, marcará singularidades: se estrenaría una mujer gobernadora en la entidad; igualmente, habría un mandatario estatal independiente, por vez primera en México; si gana el PAN, le daría un regreso al partido que, con anterioridad, únicamente ha estado una vez al frente de la entidad. El ganador tomará posesión el 4 de octubre próximo. En los municipios metropolitanos, el panorama parece más claro. En la mancha urbana se concentra el 90% de los 4.4 millones de ciudadanos que hay en el estado. El exprocurador de justicia en la entidad, Adrián de la Garza Santos, se perfila como el ganador en la contienda por Monterrey, con lo que le arrebataría la alcaldía al PAN, que actualmente ocupa Margarita Arellanes quien fue cuestionada por abandonar su labor en el cabildo para lanzarse a una fallida precampaña a la gubernatura. San Nicolás, San Pedro y Santa Catarina, parece que se mantendrán como bastiones del panismo, con Víctor Fuentes, Mauricio Fernández y Héctor Castillo, respectivamente. Guadalupe, el segundo municipio más poblado después de la capital, está en suspenso. El priista Francisco Cienfuegos puntea los sondeos, pero el albiazul Alfonso Robledo ha cerrado al alza. Los indecisos pueden decidir la suerte de los comicios en esta ciudad, que en los últimos años ha sido del PRI. Los comicios en el Congreso local son más fríos. Actualmente, con todas sus alianzas el PAN tiene una ligera mayoría, pero la coloración de las bancadas ahí es volátil. Este domingo habrá votación en 26 distritos locales. A los ganadores se les sumarán otros 16 legisladores que entrarán por el principio de representación proporcional. Para los comicios federales, más fríos aún, se jugarán 12 curules. A las 18:00 horas, cuando termine la jornada de comicios en el estado, comenzará la recepción de los paquetes electorales en la CEE, y los resultados de las 51 actas municipales para los comicios de gobernador, alcaldes y diputados locales, serán publicadas, de manera independiente, en cada una de las tres pantallas dispuestas en la sede electoral. Estas publicaciones de conteos, que forman parte del Sistema de Información Preliminar de resultados Electorales (Sipre), determinarán una tendencia sobre los resultados de los comicios. La recepción de las actas de todos los comités municipales, puede darse por terminada hasta el lunes al mediodía, debido a que, en muchos casos, los funcionarios de casilla en regiones retiradas de la entidad, esperan hasta el nuevo día para desplazarse a la sede electoral ubicada en la capital, por temor a viajar de noche por las peligrosas carreteras rurales de Nuevo León.