Joven regala Biblia a Peña y le aconseja no hacer caso a las críticas

miércoles, 12 de agosto de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- La promoción de sus reformas; la evocación de leyendas prehispánicas para la motivación; un reconocimiento a lo revolucionario, desafiante y retador de la juventud, y un matiz confesional, marcaron el discurso del presidente Enrique Peña Nieto al hacer entrega del Premio Nacional de la Juventud. La admisión fue concreta: “Deseamos siempre, y lo digo por el sector o la parte de la sociedad que yo represento y de quienes tenemos mayor edad, deseamos siempre a veces que la juventud no sea rebelde, no sea contestataria, que realmente se amolde a las normas y principios que tenemos, pero nada más equivocado que ello”, expresó el mandatario. “Leyendo algunos pasajes de la historia”, abundó, esa actitud ha permitido la evolución y el cambio en las sociedades. Y añadió: “Lo que realmente siembra o se siembra en cada época y en cada era, esta constante de cambio y de mejora en una sociedad, es precisamente el impulso que le imprime nuestra juventud, a partir de esta actitud revolucionaria, contestataria, desafiante y de transformación, a la sociedad que tenemos”. Durante el acto, entre los galardonados sólo hizo uso de la palabra un joven violinista Tito Quiroz Ángulo, premiado en la categoría de labor social y quien, al concluir su mensaje, oró por la guía de los gobernantes y de los sueños de todos. Ya en su intervención, Peña Nieto elogió el mensaje del joven, quien al terminar su discurso le regaló al mandatario una Biblia, acto sobre el que el presidente contó: “Tito me entregó una Biblia y me dijo, y si me permite lo voy a compartir con ustedes. Me dijo: ‘Presidente, es un gusto saludarle’. Me entregó una Biblia y me dijo: ‘Después de leerla entendí muy bien por qué no importan las críticas, sino realmente el afán que todo mundo debe de tener por servir y seguir sirviendo en todo momento’. “Me dijo: ‘No haga caso de las críticas. Lea lo que le estoy entregando y encontrará una razón para siempre servir’. Tito, muchas gracias. Muchas gracias por lo que me dijiste, por lo que me entregaste. Pero más por lo que nos has compartido y que, repito, a todos nos motiva y sin duda nos llena de emoción”. El mandatario dedicó la mayor parte de su mensaje a abordar los diferentes planes, programas y las reformas impulsadas por su gobierno, como las instrumentadas para generar mejores condiciones para que “a la juventud le depare un mejor mañana”. Además, partiendo del mensaje y el testimonio del joven músico, citó un fragmento de la leyenda del Flechador Ilhuicamina, que con sus flechas quería alcanzar el cielo, pero sólo consiguió ser quien las lanzaba más lejos. “Y ésta debe ser la constante de nuestra juventud. Primero, soñar, tener objetivos, tener propósitos, tener anhelos, retar los estatus que hoy tenemos, para cambiar lo que debemos mejorar”, expresó.

Comentarios