Exigen desde España que caso Narvarte se investigue como crimen político

miércoles, 5 de agosto de 2015
MADRID (apro).- Varias decenas de manifestantes se concentraron esta tarde en las puertas de la embajada de México en España para protestar por el asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa, la activista Nadia Vera y tres mujeres más en la colonia Narvarte de la Ciudad de México, y exigieron que las autoridades del gobierno capitalino las investiguen como un “crimen político” por considerar que detrás estuvo la mano del Estado. También exigieron que se mantenga abierta la línea de investigación por la labor periodística del colaborador del semanario Proceso y la agencia Cuartoscuro. En la manifestación, demandaron que a dicho caso no se le quiera dar carpetazo, como se busca hacer en el caso de Ayotzinapa. Con decenas de cartulinas con lemas alusivos, fotografías de Rubén y de Nadia, los manifestantes montaron una pequeña corona de flores simbolizando el repudio al crimen perpetrado el pasado fin de semana en el Distrito Federal y corearon la siguiente frase: “Ni una muerte más”. El homicidio de las cuatro mujeres, por las singulares características de su muerte, dijeron, debe considerarse como feminicidio. Con la participación de miembros del movimiento #YoSoy132-Madrid, los manifestantes leyeron un pronunciamiento titulado “Justicia para l@s 5”, en el que mandaron un mensaje al gobernador de Veracruz, Javier Duarte, y a todo el gobierno mexicano: “No nos vamos a portar bien, vamos a desobedecer. Vamos a tener memoria, vamos a exigir justicia. Vamos a cambiar este país desde sus cimientos”. La manifestación fue pacífica aunque estuvo vigilada de cerca por elementos de la Policía Nacional española, porque la embajada se encuentra frente al Congreso de los Diputados. Un miembro de la Policía Federal de México adscrito a la embajada siguió, vestido de civil, los pormenores de la protesta y tomó algunas fotografías, como en el pasado lo ha hecho el responsable del Cisen en la embajada, Juan Manuel Sánchez, quien suele presentarse disfrazado con gorras o sombrero y toma fotografías a los activistas y a la prensa. Las pancartas rezaban lemas como “No estamos solos. No podemos ser cómplices de tantas muertes, sangre a manos del Estado”; “Ya no más gobierno asesino”; “Estamos hartas #JusticiaParaRubén”; “Sal a la calle antes de que entren a tu casa”; “Ni un periodista más” y manchas de sangre Luego de leer un poema, dieron lectura al manifiesto en el que destacaron: “Estamos aquí nuevamente con dolor y con rabia. Estamos aquí indignados y reclamando justicia. Esta vez la muerte viene de Veracruz, un estado que como decía Rubén Espinosa, fue escogido por la muerte como su casa y parece que no piensa salir de ahí nunca”. El estado de Veracruz, dijeron, “es el reflejo del país que sólo está detrás de Irak y Afganistán en cuanto a la cantidad de muertes civiles entre 2007 y 2014 –y sin estar en estado de guerra–”. Es la entidad más peligrosa en México para ser periodista: “15 de ellos han sido asesinados bajo el gobierno de Javier Duarte, abierto admirador de (dictador) Francisco Franco, quien de manera abierta ha amenazado al gremio periodístico –“pórtense bien”—. El pasado viernes 31 de julio cumplió su amenaza de ‘sacudir el árbol’ y Nadia, Yesenia, Alejandra, Nicole y Rubén aparecieron con un tiro de gracia en un departamento de la Ciudad de México”. Asimismo se opusieron a que las autoridades capitalinas pretendan inscribir el multihomicidio en un ajuste de cuentas del crimen, cuando Rubén Espinosa, como fotoperiodista especializado en movimientos sociales en Veracruz, nunca cubrió información de “nota roja” o del narco. Tampoco, dijeron, fue un crimen pasional, sino “abiertamente político”, dado que desde hace meses “Rubén venía denunciando el asedio contra los periodistas y en particular contra él, por parte del gobierno veracruzano”. Recordaron que por ese motivo el colaborador de Proceso y Cuartoscuro abandonó Veracruz para mudarse al DF temiendo por su vida. “Por estos hechos exigimos que se mantenga abierta la línea de investigación sobre su trabajo periodístico y como crimen político, dado que las autoridades quieren eliminar esta línea y tipificarlo como simple robo”. También demandaron que el caso de las cuatro mujeres asesinadas se tipifique como un feminicidio, dadas las circunstancias en las que los asesinatos fueron perpetrados. En el caso de Nadia Vera, debido a su labor como activista, pidieron que se mantenga la línea de investigación como un caso político, dado que está ampliamente documentado que la activista chiapaneca y defensora de derechos humanos responsabilizó hace semanas al gobernador de Veracruz de cualquier cosa que le pidiera pasar a ella y a sus compañeros de la asamblea estudiantil de Xalapa. “Yesenia, Nicole, Alejandra, Nadia y Rubén son nuevas heridas para México. Estarán en el pase de lista de los 43 de Ayotzinapa, con los asesinados de Ostula, Tlatlaya y la larga lista de desaparecidos y asesinados en México. Gritaremos su nombre porque lo contrario es legitimar la injusticia”, leyeron.

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