Trasladan a "El Gil" al penal del Altiplano

viernes, 18 de septiembre de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- La Procuraduría General de la República (PGR) cumplimentó dos órdenes de aprehensión contra Gildardo López Astudillo, ‘El Gil’, por su probable responsabilidad en la comisión de los delitos de secuestro y delincuencia organizada. El Gil, integrante de Guerreros Unidos, presuntamente dio la orden de quemar y triturar a los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014. En un comunicado, la PGR informó que López Astudillo fue ingresado al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) Número 1 Altiplano, en el municipio de Almoloya de Juárez, Estado de México, donde quedó a disposición del órgano jurisdiccional. Las órdenes de aprehensión fueron cumplimentadas por elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC). Una de ellas se libró por el delito de secuestro y fue otorgada por el Juzgado Tercero de Distrito de Procesos Penales Federales con sede en Matamoros, Tamaulipas. El otro mandamiento judicial fue por delincuencia organizada y lo obsequió el Juzgado Primero de Distrito de Procesos Penales Federales radicado en Matamoros, Tamaulipas. El traslado del imputado, desde las instalaciones de la SEIDO, también lo realizaron elementos de la AIC. Por la mañana, el titular de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), Renato Sales Heredia, declaró que Gildardo López Astudillo aceptó su participación en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, el 26 de septiembre de 2014. En entrevista con Joaquín López Dóriga en Radio Fórmula, el funcionario federal dijo que en lo que se conoce “como técnicamente una confesión calificada, (‘El Gil’) acepta una parte de los hechos, lo que no lo incrimina directamente, pero se ubica en circunstancias de tiempo, modo y lugar. Reconoce a la persona, reconoce a la camioneta, en fin, yo creo que está suficientemente claro para que se le dicte un auto de formal prisión". Y como lo señaló ayer en conferencia de prensa, indicó que hay hechos que llevaron a que se librara una orden de aprehensión en contra de López Astudillo, además de que fue detenido en flagrancia y por eso declaró en la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO). Mencionó que el imputado también reconoció que uno de sus empleados –‘El Cepillo’– fue el que recibió a los jóvenes en Cocula, y admitió sus vínculos con Sidronio Casarrubias, jefe de Guerreros Unidos. “Por eso, (López Astudillo) es una pieza clave y fundamental para el esclarecimiento de los hechos ocurridos en Iguala. Hay pruebas directas, testimonios, prueba circunstancial, orden de aprehensión librada por un juez competente, y estamos convencidos de que colaborará fundamentalmente para el esclarecimiento pleno de estos hechos", dijo Sales Heredia. Mencionó que pese a ser uno de los más buscados, ‘El Gil’ permaneció 11 meses escondido en el estado de Guerrero, lo cual se explica gracias a la protección que le brindaban las “estructuras policiacas corruptas. Eso nos indica que debemos de trabajar profundamente en la reestructuración de las policías, significa que tenemos que movernos a un esquema diverso", soltó. En este punto, el comisionado indicó que la policía municipal “debe dedicarse sólo a lo que tiene que ver con parques, mercados, ese policía que tiene que ver con las faltas administrativas, con el bando de policía y buen gobierno, y tenemos que lograr policías sólidas, es mejor 32 policías sólidas a mil 800 policías frágiles". Gildardo López Astudillo fue detenido el pasado miércoles 16 en Taxco de Alarcón, Guerrero. Un día después, Sales Heredia sostuvo que durante los 11 meses para dar con su paradero, El Gil cambió de residencia en tres ocasiones. El sujeto, dijo, se desempeñaba como presunto jefe delictivo de una célula del grupo delincuencial Guerreros Unidos, que se dedicaba a la extorsión, secuestro y otros ilícitos, con margen de operación principalmente en los municipios de Iguala y Cocula. ‘El Gil’, agregó, contaba con una orden de aprehensión en su contra por los delitos de delincuencia organizada y secuestro, además de que diversos imputados por el caso Ayotzinapa lo señalaron como autor material de la desaparición de los normalistas. El primer dato sobre Gildardo López Astudillo lo dio Sidronio Casarrubias Salgado, detenido el 17 de octubre del año pasado, quien de acuerdo con la PGR es el líder del grupo criminal que corrompió y se apoderó de las policías municipales de Iguala y Cocula. Fue el primero en declarar que su grupo supuestamente calcinó a personas y arrojó sus restos al río. El 29 del mismo mes, el periódico ‘Reforma’ difundió la declaración del capo: “El 26 de septiembre desaparecieron los normalistas y 17 miembros de la organización antagónica Los Rojos, ‘infiltrados’ con los estudiantes. ‘El Gil’ me dice que los 17 rojos ya se habían ido al agua, o sea, que ya los quemaron y que las cenizas las tiraron al agua, yo me imagino que es el río Cocula”. El mencionado río también es conocido en la comunidad como San Juan. El 7 de noviembre, en conferencia de prensa, el entonces procurador Jesús Murillo Karam señaló que en su declaración, Sidronio Casarrubias dijo que fue contactado por su lugarteniente de nombre Gildardo López Astudillo, conocido como ‘El Gil’, quien le informó vía mensaje de celular sobre los conflictos que se estaban suscitando en Iguala, atribuyéndoselos al grupo delictivo antagónico (Los Rojos). Posteriormente, el 27 de enero, el mismo Murillo Karam se refirió nuevamente a ‘El Gil’ cuando anunció la detención de Felipe Rodríguez Salgado, ‘El cepillo’ o ‘El Terco’, jefe de sicarios de Guerreros Unidos. En sus declaraciones, este último dijo que el 27 de septiembre del año pasado, cuando regresó al basurero de Cocula, el fuego había reducido a cenizas a las víctimas. “Al llegar al basurero me percaté que todavía estaba un poco prendido el fuego y muchas cenizas, en donde le pregunte al ‘Pato’ y me dijo que los pusieron en una plancha de llantas, leña y fueron quemados con diesel, terminando de incinerarlos ya por la tarde…”. Felipe Rodríguez Salgado supuestamente ordenó a Patricio Reyes Landa comprar bolsas de basura y, una vez recogidas las cenizas, las tiraron al Río San Juan.

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