Gobierno de Peña presume captura de criminal que fue detenido en 2013

jueves, 14 de enero de 2016
CHILPANCINGO, Gro. (apro).- El gobierno federal celebró la captura de Félix Alejandro Magno Acevedo, El Correcaminos o El Alex, presunto líder del Cártel Independiente de Acapulco (Cida), y de Gabriel León Villa, señalado como sucesor de Gildardo López Astudillo, El Cabo Gil, exjefe de plaza de Iguala del grupo delictivo Guerreros Unidos. No obstante, omitió señalar que el supuesto capo porteño fue detenido por primera vez a finales de febrero de 2013, acusado de ejecutar al empresario de origen belga Jan KM Sarens en la zona Diamante de Acapulco, y tampoco explicó por qué fue liberado y seguía operando impunemente en el principal destino turístico de la entidad. En el caso del igualteco Gabriel León, no dijo que este personaje está considerado como un delincuente de bajo perfil en la estructura de Guerreros Unidos, actualmente disputada por Víctor Hugo Benítez Palacios, El Tilo, jefe de la banda denominada Los Peques, y Nicolás Nájera Salgado, El May, según reportes oficiales. Nada de eso destacaron las autoridades federales, pese a que de manera directa han vinculado a El Tilo y a su brazo ejecutor, identificado como Eduardo Joaquín Jaimes, El Choky con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Ambos sujetos también son señalados públicamente como protegidos del Ejército, del empresario Federico Figueroa y del exalcalde taxqueño y actual diputado federal priista Salomón Majul González, compadre de la actual secretaria de Relaciones Exteriores Claudia Ruiz Massieu. En el contexto de inseguridad y extrema violencia que prevalece en la mayor parte de la entidad por la disputa que mantienen bandas delincuenciales, el gobierno federal difundió ayer sendos comunicados para anunciar la detención en el Estado de México del presunto líder del Cida y el supuesto sucesor de El Cabo Gil. Al respecto, fuentes oficiales consultadas por este reportero destacaron que ambas acciones realizadas por la Policía Federal no afectarán la estructura de los grupos criminales que continúan operando bajo un manto protector de impunidad y tampoco va a disminuir la violencia. En Acapulco la plaza es disputada por pandillas al servicio de los remanentes del Cida y del cártel de los Beltrán Leyva, actualmente dirigido por Héctor Beltrán, un delincuente vinculado con el exalcalde porteño y actual dirigente nacional priista Manuel Añorve Baños, también señalado por sus nexos con el narco, según los informantes. Añorve Baños, junto con el exgobernador y actual senador priista René Juárez Cisneros, se repartieron los principales puestos de la administración de Héctor Astudillo Flores, quien decidió dejar “en manos de Dios” el gobierno del estado y el delicado tema de la seguridad. En tanto, en Iguala el grupo delincuencial Guerreros Unidos pasa por una etapa de confrontación interna por el control de la zona norte de la entidad. En los últimos días, la ciudad de Iguala ha sido tapizada con mensajes y narcomantas donde los principales operadores del grupo delictivo, El Tilo y El May, se responsabilizan mutuamente de la ola de asesinatos y secuestros, y señalan a mandos del Ejército, autoridades de los tres niveles y políticos de brindar protección al narco. Y mientras el gobierno federal busca el efecto mediático en la difusión de la captura de El Alex y Gabriel León, el secuestro de los 16 integrantes de una familia en el municipio de Arcelia y los cinco profesores plagiados en Ajuchitlán del progreso siguen impunes.

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