Violencia por crimen organizado reduce la esperanza de vida de los mexicanos

miércoles, 6 de enero de 2016
MÉXICO, D.F. (apro).- La violencia vinculada al crimen organizado hizo descender casi siete meses y medio la esperanza de vida de los mexicanos, según un estudio publicado por la revista estadunidense Health Affaire. "El aumento de los homicidios está en el corazón" del fenómeno, aunque las muertes por diabetes también han tenido que ver, destaca el reporte elaborado por especialistas de la salud de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA). Precisa que la expectativa de vida para los hombres de entre 15 y 50 años se redujo 0.6% entre 2005 y 2010, hasta situarse por debajo de los 72 años, y ese descenso ocurrió principalmente en la segunda mitad de la década. “La culpa la tiene la violencia relacionada con las drogas, que se ha apoderado del país”, apunta el informe titulado “Homicides In Mexico Reversed Life Expectancy Gains For Men And Slowed Them For Women, 2000-10”, difundido ayer. De acuerdo con los investigadores José Manuel Aburto, Hiram Beltrán Sánchez, Víctor Manuel García Guerrero y Vladimir Cañudas Romo, la violencia en México también afectó la esperanza de vida de las mujeres entre 2000 y 2010, aunque en menor medida. Los datos muestran que el homicidio ha superado a la diabetes como causa de muerte entre los hombres en México, socavando los avances del país en la mejora de los resultados de salud, y evidenciando el largo impacto social de la violencia. “En México, la mortalidad por diabetes es bastante alta. El cambio en la esperanza de vida a partir de la diabetes era insignificante; se acorta la vida útil por meses, mientras, el homicidio la recorta por años”, subraya el investigador principal, Hiram Beltrán Sánchez, profesor asistente de salud pública de UCLA. Los especialistas analizaron un registro de muertes entre 2000 y 2010 en las 31 entidades mexicanas y el Distrito Federal. Y el análisis se centra exclusivamente en las muertes de personas de 75 años o menos, ya que, según los investigadores, los datos son más fiables a edades más tempranas, y esas muertes fueron responsables de la mayor parte del cambio en la esperanza de vida entre 2000 y 2010. El homicidio, la diabetes, las enfermedades cardíacas, el VIH/SIDA, el suicidio y las lesiones autoinfligidas, además de categorías más amplias para otras condiciones crónicas y agudas, fueron las causas analizadas por los investigadores. Entre todas esas categorías encontraron que los asesinatos eran más responsables de los cambios de vida útil de los hombres. El estudio destaca que entre 2005 y 2010, la tasa de homicidios en México aumentó más del doble, es decir, a 22 por cada 100 mil habitantes. Y sugiere que las muertes por diabetes y otras enfermedades pueden haberse reducido por un mayor acceso a la atención médica, después de que México implementó la reforma de salud en 2004. La violencia en México, agrega el investigador principal, “es una enfermedad que se está extendiendo”. Añade: “Se ha expandido por todo el país, por lo que nuestros hallazgos sugieren que los asesinatos requieren ser abordados como un asunto de salud pública para mejorar la vida de las personas”. Prosigue: “El impacto de los homicidios en la esperanza de vida media en México es probablemente peor de lo que muestra el informe, ya que otros estudios apuntan a un elevado número de individuos desaparecidos y muchas muertes de las que no queda constancia”. Según el reporte, México rompió por primera vez con la tendencia al alza en la calidad de vida que experimenta América Latina desde finales del siglo XX, y el punto de inflexión –agrega– se produjo en 2005. Precisa que el índice de violencia se duplicó en cinco años y México pasó de los 9.5 asesinatos por cada 100 mil habitantes de 2005 a 22 por cada 100 mil en 2010. Destaca que en el norte del país, donde la violencia relacionada con la guerra contra las drogas ha dejado más muertes, es donde la esperanza de vida cayó en mayor medida. Menciona que en Chihuahua, Sinaloa y Durango, la esperanza de vida de los varones se redujo tres años en la última mitad de la década. La expectativa de vida también disminuyó en más de seis meses en los estados del centro y del sur menos afectados por el conflicto de las drogas, es decir, Tlaxcala, Hidalgo, Morelos, Oaxaca, Campeche y Yucatán. El informe también señala que la presencia de los cárteles provocó la disminución de la esperanza de vida para las mujeres, que cayó entre seis y tres meses en la mayor parte del país. Sin embargo, sostiene que la tasa de asesinatos de México es menor a la de otras naciones de América Latina como Honduras, Belice, El Salvador, Colombia y Brasil, en los que “cabe esperar que los asesinatos hayan tenido un mayor impacto”.

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