Obispos de Culiacán y Colima comparecen por presuntamente encubrir a cura pederasta

martes, 25 de octubre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El obispo de Culiacán, Jonás Guerrero, y el de Colima, Marcelino Hernández, comparecieron hoy ante el Juzgado 55 de lo Penal para explicar su participación en el caso del sacerdote pederasta Carlos López Valdés, actualmente preso por abusar sexualmente del menor Jesús Romero Colín. Se trata del primer caso de pederastia en México en el que están implicados dos obispos y un cardenal, en este caso, Norberto Rivera Carrera. Entre 1994 y 1999, el sacerdote abusó de su acólito Romero Colín en la parroquia de San Agustín de las Cuevas, perteneciente a la Arquidiócesis Primada de México. Durante ese tiempo, Guerrero y Hernández eran obispos auxiliares de la Arquidiócesis de México y tuvieron conocimiento de esos abusos cometidos por el pederasta subalterno. No obstante, en vez de denunciarlo ante las autoridades judiciales, acordaron darle tratamiento psicológico en una casa de retiro para sacerdotes. En 2007, la víctima finalmente denunció al sacerdote ante la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF). Ese mismo año la Arquidiócesis de México le abrió un juicio eclesiástico, lo encontró culpable de pederastia y lo suspendió del ejercicio sacerdotal. Finalmente, el pasado 27 de agosto la justicia civil detuvo al sacerdote López Valdés, quien actualmente está preso en el Reclusorio Oriente acusado por el delito de violación. Los abogados de la víctima intentan que se castigue a algunos superiores jerárquicos del sacerdote por su presunto encubrimiento. Entre los supuestos encubridores están precisamente los obispos de Culiacán, Jonás Guerrero, y de Colima, Marcelino Hernández. Además, esté el propio titular de la arquidiócesis primada de México, el cardenal Norberto Rivera Carrera, ya que estuvo obligado a saber de los abusos sexuales cometidos por su sacerdote, según señala un amplio reportaje del semanario Proceso, en su edición 2081. Bajo este contexto se dio la comparecencia de hoy de Jonás Guerrero y Marcelino Hernández. Esta es la segunda vez que son citados a declarar. En octubre de 2015, el primero fue citado a declarar. Dos meses después, en diciembre, fue llamado Hernández. Armando Martínez, abogado de ambos obispos, explicó hoy que sus comparecencias en el Juzgado 55 de lo Penal, del Reclusorio Oriente de la Ciudad de México, se debieron a una petición hecha por la víctima, el joven Romero Colín. Agregó que los prelados entregaron el expediente del juicio eclesiástico que la arquidiócesis le llevó al pederasta, en el cual lo encontró culpable. El defensor legal ha declarado a Proceso que ambos obispos no estuvieron obligados a denunciar al pederasta ante las autoridades civiles, porque la denuncia civil la hizo la propia víctima. De tal manera que no hay ningún encubrimiento de parte de los jerarcas. Martínez también ha señalado que la arquidiócesis cumplió con su obligación de someterlo a juicio eclesiástico y posteriormente inhabilitarlo como sacerdote (Proceso 2004 y 2007). Sin embargo, los abogados de Romero Colín siguen suponiendo que hubo encubrimiento y no descartan que, en un futuro, sea citado a declarar el propio cardenal Norberto Rivera.

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