Asistente planeó secuestro de empresario estadunidense en Mazatlán

viernes, 11 de noviembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Jorge Antonio N., quien laboró por 10 años con el ciudadano estadunidense O’Neil Patrick McGean como traductor, es acusado de planear el robo que culminó en el asesinato a golpes del empresario radicado en Mazatlán, Sinaloa. El asistente de la víctima fue detenido junto con Luis David "N" y Carlos Ramón "N", acusados de estos hechos, de acuerdo con lo que se expuso en la audiencia en la que se les vinculó a proceso en una sala de la Sede de Justicia Penal Acusatoria y Oral Región Sur, encabezada por la juez de control Elba Patricia López Gaxiola, dentro de la causa penal 242/2016. De acuerdo con lo expuesto por la fiscalía ante la juez, y con base en una declaración del imputado Carlos Ramón "N", en una de sus estancias en una habitación de un hotel ubicado en la avenida Camarón Sábalo, del fraccionamiento Sábalo Country, tanto Luis David "N", como Joel "N", este último aún prófugo, le dijeron que fue Jorge Antonio quien les había “puesto” en trabajo para robar el dinero de las tarjetas del estadunidense. "Dicen que Jorge es el que les había puesto el jale", de acuerdo con la declaración de Carlos Ramón "N" ante personal ministerial, dada a conocer en la audiencia que inició ayer jueves a las 14:00 horas y concluyó cerca de las 19:39, según reseña del portal noticioso de Noroeste. Ahí se expuso que Jorge Antonio tenía cerca de 10 años trabajando con O’Neil Patrick McGean como asistente personal y traductor, por ello conocía del estado de sus cuentas bancarias y sus gustos personales, por ello presuntamente contactó primero a Luis David y a Joel para plantearles el plan del robo, y posteriormente este último le pidió el 24 de octubre a su pariente Carlos Ramón, que como conocía cómo hacer transferencias de tarjetas bancarias, que lo apoyara para robarle dinero a una persona, y ya fue el día 25 cuando se enteró de que la víctima sería un estadunidense. La defensa de Jorge Antonio manifestó que su cliente no hizo daño a O’Neil, porque tenía cerca de 10 años trabajando con él y existía entre ambos una buena relación laboral. La defensa de los tres detenidos solicitó que no se les dictara vinculación a proceso y que se tomara en cuenta el principio de presunción de inocencia. Sin embargo, la juez de control determinó que existen elementos suficientes expuestos por la fiscalía para sujetar a proceso a los tres detenidos, y desde la audiencia inicial que se realizó el lunes se les decretó prisión preventiva en el penal de este puerto, por la gravedad del delito que se les imputa. También se acordó un término de cuatro meses para que las partes realicen la investigación complementaria que consideren legalmente necesaria, término que vence el 14 de marzo próximo. Los presuntos responsables podrían alcanzar penas de 22 a 50 años de prisión.

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