La seguridad pública corresponde a instituciones civiles: CNDH

lunes, 12 de diciembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO, (apro).- Al retiro gradual y verificable de las Fuerzas Armadas de las calles, convocó hoy el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez. A dicha postura, sin embargo, antepuso una condicionante: “La seguridad pública es una función que corresponde y debe estar a cargo de instituciones de carácter civil. Nuestra Fuerza Armada debe volver cuando las condiciones del país así lo permitan, a las funciones que le son propias, debiéndose establecer, para ello, una ruta gradual y verificable. El carácter extraordinario de su participación en tareas de seguridad pública, no debe asumirse como algo permanente o promoverse que así sea”. La declaración se dio durante la entrega del Premio Nacional de Derechos Humanos, en la residencia oficial de Los Pinos. Ahí, el ombudsman habló ampliamente sobre las condiciones de inseguridad prevalecientes y aludió con sus expresiones a la discusión sobre regular la participación militar en tareas de seguridad, respaldada hoy por el presidente Peña Nieto durante el mismo acto. González Pérez expuso también que las necesidades en materia de seguridad incidieron en el registro de violaciones a derechos humanos por parte de algunas autoridades “que se apartaron del cabal y debido cumplimiento de su deber”. Con ello, dijo, aunado a la percepción generalizada en la sociedad de que existe impunidad, corrupción y falta de respeto a la ley, debilitó instituciones democráticas y dividió a la sociedad. “La aplicación de la ley se ve en una concepción por completo errónea, como antagónica del respeto a la dignidad humana, llegando a identificar la promoción y defensa de los derechos humanos equivocadamente, como un obstáculo para la aplicación de justicia, o una vía para perpetuar la ilegalidad”, dijo. González Pérez, cuestionó que se descalifique a los defensores de derechos humanos pues con eso, dijo, se descalifica también la posibilidad de vivir en un estado democrático de derecho. El ombudsman lamentó también que en el descontento generado por la situación de violencia y descomposición institucional, se haya llegado al extremo del elogio y reconocimiento social a quien toma la justicia en sus propias manos o bien, a la promoción de iniciativas que pueden reforzar la práctica de la venganza privada que minaría el control obligado del Estado sobre la dinámica delictiva. Momentos después de la intervención de González Pérez, el presidente Enrique Peña Nieto, aseguró que estaba comprometido con el respeto a los derechos humanos y respaldó la regulación de las tareas en seguridad interior para las Fuerzas Armadas.