Insiste Peña en ley de seguridad interior y reforma policial

martes, 20 de diciembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Hoy, una vez más, el presidente Enrique Peña Nieto promovió las reformas legales que pretenden regular la actuación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública, así como reestructurar las policías en el país. En un mensaje no exento de reproches, Peña aprovechó la clausura del Consejo Nacional de Seguridad Pública para promover su nuevo paquete de reformas y convocar a gobernadores y alcaldes a trabajar en la materia. Desde hace semanas el Ejecutivo federal se ha dolido de la falta de compromiso de algunos mandatarios estatales en cuanto a la seguridad. Y hoy insistió en ello al pedir un compromiso serio y profundo por la seguridad “más allá de razones, de excusas o de culpas”. “Cada quien tiene que asumir la responsabilidad que le corresponde, tanto las autoridades estatales como las municipales deben cumplir plenamente su obligación de brindar protección a sus comunidades”, subrayó. En el salón Tesorería de Palacio Nacional, Peña Nieto consideró que no es posible combatir el crimen con herramientas jurídicas que datan de los años ochenta o noventa, que calificó obsoletas, además de que –sostuvo– se requiere de un nuevo diseño de las policías. Al respecto, recordó que hace dos años envió una iniciativa para reformar el modelo de las policías locales, a fin de que cuenten con criterios homologados de capacitación, equipamiento y actuación, y urgió a concretarla para contar con un sistema policial acorde a las necesidades de estos tiempos. “Si el objetivo último es que las labores de seguridad recaigan en las instituciones policiales, necesitamos legislar para dar un marco de certidumbre a la actuación subsidiaria de las Fuerzas Armadas en este tipo de actividades, y para ello es preciso contar con una Ley de Seguridad Interior que regule la participación de nuestros efectivos militares”, apuntó en la plenaria del gabinete de seguridad y los gobernadores y representantes de todo el país. Aunque admitió que en particular este año se han generado “retos”, como suele denominar a las problemáticas en todos los ámbitos, y hoy específicamente en materia de seguridad, Peña aseguró que en los dos años que le quedan a su gobierno, la seguridad tendrá la más alta prioridad en tres aspectos: Labores de prevención social de la violencia y la delincuencia; fortalecimiento de acciones en los 50 municipios que concentran el 42% de los homicidios dolosos en el país, y consolidar el nuevo sistema de justicia penal acusatorio. Agregó: “Debemos concluir las obras pendientes y terminar la capacitación, así como corregir las deficiencias operativas para asegurar la viabilidad de este nuevo modelo”. Luego expuso que el modelo por sí mismo no asegura la eficacia y los objetivos que tiene trazados, pues “tiene que haber retroalimentación, tiene que haber observancia, seguimiento y evaluación en la instrumentación del mismo”.

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