Mexicano preso en España por narcotráfico acudirá al Tribunal Europeo de Derechos Humanos

jueves, 3 de marzo de 2016
MADRID (apro).— El consulado de México en Madrid y la defensa de Gonzalo Contreras, el mexicano preso por narcotráfico en la prisión de Valencia, España, acordaron una estrategia para aprovechar algunos resquicios del derecho español a favor de su causa, y así atenuar decisiones de su primera abogada que le perjudicaron. Al sostener un encuentro con el cónsul Bernardo Córdova Tello, Gonzalo anunció que llevará su caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), de Estrasburgo, para que se revise su proceso judicial, porque él sigue manteniendo su inocencia. “Mi abogado dice que mi caso judicialmente en España está muy asentado, la sentencia es firme, avalada por el Tribunal Provincial de Valencia, por el (Tribunal) Supremo y el (Tribunal) Constitucional. Entonces que éste último haya desestimado mi recurso de revisión, pues creo ya solo me queda el recurso de revisión de Estrasburgo”, dijo a corresponsales mexicanos. Explicó que ese es el paso que tiene que dar y que eso no se sobrepone a una de las opciones que vieron en la reunión de acogerse a la expulsión de España a México u otra salida. “Mi lucha en Estrasburgo será independiente de si vuelvo a México”, explicó. Uno de los cuestionamientos a la sentencia en Valencia es que su juicio duró apenas tres horas y no se aceptaron los testigos de su defensa. El caso de Gonzalo saltó a los medios por la denuncia de su madre, Iliana Köster, quien criticó que el gobierno mexicano no ofreció el mismo trato a su hijo que al exdirigente nacional del PRI, Humberto Moreira. Este mexicano de 30 años cumplió ya casi cuatro de una condena de nueve por narcotráfico, al verse involucrado en una importación de mármol de México a España en 2012, en la que la policía española encontró dos cargamentos con alrededor de 77 kilos de cocaína y 61 kilos de metanfetaminas. El cónsul Bernardo Córdova Tello comentó que en la reunión hicieron una revisión detallada del proceso e identificaron algunos puntos que junto con el abogado defensor y una abogada consultora del consulado, se pueden trabajar a corto plazo dentro de las posibilidades que otorga el derecho español. “Es revisar todo su caso, ver si le conviene la expulsión (a México), ver nuevos resquicios de revisión de la decisión judicial española, hay espacios que nos concede el derecho español. Cabe algún recurso, pero eso lo vamos a determinar junto con las opiniones expertas, porque lo importante es lo que decida Gonzalo, su abogado y las recomendaciones que le demos desde el consulado”, dijo Córdova Tello. También, explicó, se valora el recurso que se puede formular ante el Constitucional, en el plazo de seis meses. “Pero no es la única opción dentro del derecho español que podríamos aprovechar”, aclaró. --¿Existe la posibilidad de que no cumpla la pena completa? –se le preguntó. --Siempre cabe la posibilidad de un recurso interno (en España) –señaló. El funcionario rechazó que hubiera un trato favorable en el caso Moreira y distinto al de Gonzalo. “La actuación de la sección consular en el caso Moreira, es exactamente igual que la que hacemos con cualquier otro mexicano cuando sabemos que están detenidos, es exactamente igual”, afirmó. El cónsul mexicano explicó que se emitió una comunicación para conocer de la situación de Moreira. Y luego, en los términos de la asistencia consular, se emitió otra a la dirección de prisiones, con lo cual se le visitó para ver si requería de asistencia consular, como sucede con otros mexicanos. En el caso de Gonzalo Contreras, explicó que hubo dos fases: “Al principio, por desconocimiento, Gonzalo no requirió del apoyo consular, que llevaba el Consulado de México en Barcelona, estando él preso en Valencia. Cuando la jurisdicción cambió a Aranjuez, la embajada de México intervino en el caso y se pidió información a la dirección del centro penitenciario sobre su situación jurídica. Nos respondió con los pormenores de la condena y que saldría en 2021”, detalló. Córdova relató que vio a Gonzalo en prisión y éste le explicó que con su abogado estaba agotando todas las instancias internas. En 2015, lo visitó dos veces y, en septiembre, Gonzalo autorizó al consulado a entablar comunicación con el abogado defensor. A partir de ahí se han tenido ocho comunicaciones con el joven mexicano, ocho con su defensa y una serie de gestiones ante el Ministerio de Asuntos Exteriores sobre el estado del recurso presentado ante el Constitucional. Gonzalo comentó que acudió al consulado en estos cuatro días que tiene de permiso de libertad provisional, que es un beneficio penitenciario que se otorga por buena conducta y por desarrollar trabajo o actividades culturales en el penal. “Estoy contento de aprovechar este permiso, sin estar controlado o con vigilancia, es agradable”. Además, añadió, “por reunirme directamente con el cónsul aquí para revisar mi caso y ver qué otras posibilidades hay. “Yo estoy abierto a cualquier ayuda que me pueda brindar (la secretaría de) Relaciones Exteriores, no sé hasta qué punto las autoridades mexicanas me puedan ayudar, pero cualquier cosa que puedan hacer por mí, va a ser más que buena”. Gonzalo aseguró que nunca fue su intención cometer un delito y que desconocía el beneficio de comunicar su caso a la embajada. “Fue ignorancia mía el no pedir inicialmente el apoyo de mi embajada, yo no lo rechacé, dije que no en el momento, cuando me lo preguntaron en el centro penitenciario, de sopetón dije que no”. Sobre si ve diferencias con el caso Moreira, Gonzalo se limitó a decir: “La presencia de ustedes (los corresponsales) es una respuesta afirmativa, yo creo que sí, a través de mi madre me han apoyado un poco más”. Explicó que si está pidiendo la revisión de su juicio, es porque tiene la conciencia tranquila. “Yo actué sin afán de incumplir ninguna norma”. Consideró que la gente del narco “no es gente que proceda de frente, ni legal, por así decirlo, entonces se aprovechan del desconocimiento de la gente”, en su caso al esconder la droga en el mármol importado. Gonzalo sostuvo que nunca desconfió de su amigo, que conocía hace diez años, y quien le propuso la importación del mármol. “Yo le dije que sí, porque mi carrera es de comercio exterior, me pareció una buena oportunidad de hacer un negocio y poder sacar un beneficio”, para lo cual creó la empresa y firmó como el importador. “Yo no tenía motivos para desconfiar. Mi intención era importar productos mexicanos a España y Europa, y llevar productos de acá, como jamón, vino o aceite de oliva”, refirió. Tras su encuentro con las autoridades consulares, Gonzalo Contreras sostiene que el apoyo de Relaciones Exteriores ha estado presente: “Me siento más tranquilo por el contacto más directo” y por la posibilidad de la expulsión a México, aunque pide que se revise el caso porque asegura ser inocente.

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