Basáñez, mudo ante Trump, es relevado como embajador de México en EU

martes, 5 de abril de 2016
WASHINGTON (apro).- La breve misión de Miguel Basáñez como embajador de México ante el gobierno de Estados Unidos destacó por su ausencia de conocimiento sobre la relación bilateral, pero también por su frivolidad personal. Basáñez, quien antes de ser embajador en Washington fue rector de la Universidad de Tufts, en Boston, Massachusetts, asumió el puesto en septiembre pasado, tres meses después de que Donald Trump oficializó su candidatura a la nominación presidencial por el partido republicano. Como plataforma de campaña, Trump se lanzó contra los mexicanos, a quienes calificó de criminales, violadores y narcotraficantes, y aseguró que México es un país corrupto. La comunidad mexicana en Estados Unidos esperó en vano que el embajador en Washington respondiera a las críticas de Trump, sin embargo, aquél prefirió iniciar su gestión con la promoción de su libro A world of three cultures, honor, achivement and joy, en el Centro Académico Woodrow Wilson (que anualmente recibe dinero del gobierno mexicano). Ante el desinterés de un contraataque a sus polémicas declaraciones, Trump no sólo arreció sus críticas contra los mexicanos, sino que lanzó amenazas para obligar al gobierno a pagar la construcción de un muro en la frontera común para contener el flujo migratorio y de drogas, y revocar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). La embajada de México en Estados Unidos hizo silencio a las bravuconadas de Trump. No obstante, Basáñez aprovechó cada viaje a cualquier ciudad de Estados Unidos donde hay consulados mexicanos para presentar su libro. A los pocos días de su toma de posesión como embajador se dio la visita del Papa Francisco a Washington. En uno de sus recorridos por las calles de la capital estadunidense, el jerarca católico abrazó a la niña de origen mexicana Sophie Cruz, luego de que ésta burló las vallas de seguridad. Basáñez no resistió la tentación y ordenó al personal de la embajada mexicana que buscara a la niña y la llevara a su oficina. Al día siguiente de la histórica osadía de Sophie, Basáñez la recibió en sus oficinas y se tomó una fotografía con la menor, que luego fue distribuida por la oficina de prensa. Sobre las críticas de Trump, fue hasta marzo pasado cuando la canciller mexicana Claudia Ruiz Massieu y el propio presidente Enrique Peña Nieto dieron una respuesta, no así el embajador, a quien nunca se le vio por los pasillos del Capitolio consultando o hablando de la importancia de la relación bilateral, o del daño que podría hacer a ésta el posible triunfo del magnate inmobiliario. Tampoco se le vio en actos políticos importantes para la comunidad latinoamericana, pero sí en centros académicos donde se habla de política pero no se hace política. Su última participación relevante, antes de que se anunciara su reemplazo por Carlos Sada, actual cónsul general en Los Ángeles, California, Basáñez acompañó a Peña Nieto a la Cumbre Nuclear que se realizó en Washington la semana pasada, en un acto puramente protocolario. Sobre el relevo del embajador mexicano en Estados Unidos, el presidente Enrique Peña Nieto aclaró que obedece únicamente al fortalecimiento de la red consular mexicana, pero no se trata de una destitución. “Yo tengo un amplio y gran reconocimiento a nuestro embajador, Miguel Basáñez, pero creo que en este momento se requiere… no es una destitución propiamente”, señaló en breves declaraciones a la prensa en México. Por separado, la secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, sostuvo que el cambio de Basáñez se debe a que se requiere una postura diplomática más firme para hacer frente a las declaraciones del precandidato republicano Donald Trump en contra de México. En una reunión a puerta cerrada con senadores del PAN, Ruiz Massieu anunció que también habrá nombramientos adicionales de cónsules como resultado de ese cambio de estrategia requerida frente a Estados Unidos. El presidente del Senado, Roberto Gil Zuarth, comentó que la canciller les notificó el cambio de Miguel Basáñez, quien apenas llevaba siete meses al frente de la embajada, por Carlos Sada Solana, dado que se requiere un ejercicio de política más intenso y mucho más estratégico a partir de lo que está aconteciendo frente al proceso electoral en Estados Unidos. Gil Zuarth comentó que entiende que se requiere replantear la postura de México, lo que implica hacer algunos cambios dentro de la conformación del sistema diplomático consular mexicano en Estados Unidos.

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