México debe acabar con la corrupción si quiere mejorar su imagen al exterior: Tony Garza

lunes, 23 de mayo de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El presidente Enrique Peña Nieto y su gobierno deberían empezar por las leyes y reformas contra la corrupción para mejorar su imagen en el país y en el extranjero pues ninguna campaña de relaciones públicas lo hará, afirmó el exembajador de Estados Unidos en México, Antonio Garza. Galardonado al final de su encargo con la banda de Águila Azteca, la más alta condecoración que otorga el gobierno mexicano a un extranjero, Garza publicó hoy un artículo en medios locales en los que afirmó: Enrique “Peña Nieto y el resto de su gobierno deberían empezar por las leyes y reformas contra la corrupción, por el futuro de los mexicanos y el futuro de su país. Aliviar las preocupaciones de los estadounidenses debería ser más que un subproducto feliz de estos esfuerzos (anticorrupción). “Sin embargo, si los políticos no escuchan a los mexicanos y ajustan sus prioridades como realidades que evolucionan, es poco probable que el gobierno proyecte una mejor imagen ya sea en casa o en el extranjero. Y, por desgracia, ninguna campaña de relaciones públicas será capaz de arreglar eso”, escribió Garza. Hijo de migrantes mexicanos, y exesposo de la mujer más rica de América Latina, María Asunción Aramburuzabala, Tony Garza señaló que en una “reorganización diplomática y estratégica”, las autoridades mexicanas han anunciado una nueva estrategia para pulir la imagen del país en el extranjero. Pero, advirtió: “si México realmente quiere cambiar su imagen, tiene que empezar en casa. “Las preocupaciones de los estadounidenses con respecto a México comenzaron mucho antes del actual proceso electoral. Los recientes incidentes de intimidación inflaman las emociones bilaterales, especialmente cuando están ligados a cuestiones internas sensibles como la inmigración indocumentada o la seguridad fronteriza. “Sin embargo, la percepción generalizada de los estadounidenses sobre un México corrupto y violento y operado por los carteles también se deriva en gran parte de los retos muy reales del país”, agregó el embajador retirado. En ese sentido, abundó, “si México es serio sobre mejorar su imagen en el exterior, el primer paso es reconocer que el problema no es sólo de relaciones públicas, sino también de su contenido. “Hay muchos lugares para empezar, pero el movimiento más fácil y rápido sería adoptar y fortalecer la legislación contra la corrupción que actualmente languidece en el Congreso. “Este paquete legislativo es la segunda parte de las reformas anticorrupción presentadas el año pasado, que modifican catorce artículos constitucionales y establecen el Sistema Nacional Anticorrupción (para coordinar esfuerzos nacionales, estatales y locales), entre otros cambios bienvenidos”, apuntó Garza. Sin embargo, apunta el estadunidense en su artículo, “esta primera ola de reformas creó el marco y se supone que las leyes secundarias pondrían carne a los huesos legislativos. “Ahora, con el final de la última sesión del Congreso y con dos semanas hasta la fecha límite para aprobar la legislación, sólo cinco de los siete proyectos de ley aparecieron”, lamentó. Por si fuera poco, abundó, ha sido decepcionante la desapareció de la “Ley 3de3”, diseñada por la ciudadanía y que exige a las autoridades mexicanas hacer tres declaraciones públicas: de riqueza, conflicto de intereses y registro de impuestos. En su lugar, acotó el diplomático, hay una Ley propuesta por el gobierno que requerirá a los funcionarios que hagan las mismas declaraciones, pero su publicación completa “es meramente facultativa”. Según el exembajador, los “decepcionantes” resultados se deben a “maniobras” del Congreso, a “un vacío en el liderazgo político, y a un enfoque obstinado (y un tanto desconcertante) sobre la economía a expensas de casi todo lo demás”. Garza destaca que la popularidad del presidente Peña Nieto ha caído a un mínimo de 30%, según las más recientes encuestas y presumiblemente a causa de las preocupaciones sobre el estado de derecho y el reciente aumento de la violencia, Sin embargo, subrayó, “ha habido poca desviación en la estrategia y los mensajes administrativos”. No debería de extrañar entonces, apuntó, que México se encuentre de “mal humor” y tampoco es de extrañar que muchos mexicanos y estadounidenses duden de que el gobierno mexicano se ha comprometido a impulsar e implementar cualquier reforma real para los retos más difíciles del país. En su opinión ningún fragmento de la legislación actual será suficiente para hacer frente a los retos existentes de corrupción o de seguridad rapantes. “Las buenas leyes son un requisito, pero son tigres de papel sin ejecución y financiación”, concluyó Tony Garza y resaltó que son áreas en las que México a menudo “es deficiente”.

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