Amnistía Internacional y RSF exigen el fin del acoso contra periodistas

martes, 3 de mayo de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Las organizaciones Amnistía Internacional (AI) y Reporteros sin Fronteras (RSF) lamentaron que el ejercicio de la libertad de expresión en el mundo sea cada vez más complicado y arriesgado. Luego de destacar que muchos periodistas han sido víctimas de acoso, amenazas e intimidación, y algunos más incluso han perdido la vida, expresaron su preocupación por todos esos casos en los que se ha vulnerado el derecho a la libertad de prensa en el mundo, y exigieron el fin del acoso. En el marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa, que se celebra este martes, RSF destacó que en México, por ejemplo, la libertad de información se ha deteriorado rápidamente en los últimos años, y la prensa sufre la doble amenaza de grupos criminales y organizaciones de narcotraficantes, pero también del gobierno, que usa leyes restrictivas para censurar a reporteros. En el mundo, agregó, los periodistas son amenazados por gobiernos y poderes fácticos, y usados como moneda de cambio en conflictos por grupos terroristas. En su informe anual, RSF constata el "deterioro profundo y preocupante de la capacidad de los periodistas para ejercer su oficio y su función en total libertad o independencia". La Organización No Gubernamental (ONG) critica especialmente a países "cuyos dirigentes pueden jactarse de haber amordazado la información" en el último año. Algunos de ellos ya son reincidentes: Arabia Saudí, Irán, Corea del Norte, Burundi, Eritrea, Azerbaiyán, Cuba, Venezuela, Rusia o China, pero otros han entrado en esta nefasta lista: Egipto, Tailandia o Turquía, donde se han reforzado drásticamente los controles sobre los periodistas. Los líderes de estos países –apunta– aducen que el control de los medios es necesario para mantener la seguridad y la estabilidad, y bajo este argumento, Egipto, por ejemplo, mantiene encarcelados a más de una veintena de periodistas, mientras en China cumplen penas decenas de informadores críticos al sistema. "Incitar a la subversión contra el poder del Estado", "difundir informaciones falsas" o "incitar a la violencia" se han convertido en la fórmula para hacer callar a quienes disienten de las opiniones de gobiernos o grupos armados. En países occidentales, añade, la lucha contra el terrorismo, cada vez más activo, sirve de coartada para limitar la libertad de información a través de leyes represivas. Por su parte, Amnistía Internacional sostuvo que periodistas en todo el mundo “son objeto de detenciones arbitrarias, prisión, tortura y otras formas de abuso. Están encarcelados, o incluso muertos, simplemente por hacer preguntas que inquietan a las autoridades”, indicó la directora de AI para la investigación, Anna Neistat. Destacó que los casos son cientos en todo el mundo, sin embargo, enumeró nueve, por los que pidió una investigación transparente para llevar a los responsables ante la justicia y garantizar que el trabajo periodístico pueda hacerse sin temor a represalías. Entre esos casos, AI resaltó el de la periodista Khadija Ismayilova, presa desde diciembre de 2014 por su investigación sobre la corrupción en Azerbaiyán, que involucra a familiares del presidente Ilham Aliyev. En un comunicado conjunto, AI y RSF llamaron a la comunidad internacional a acabar con el hostigamiento hacia periodistas, estudiantes, escritores, artistas, manifestantes o cualquier persona que busque expresar públicamente sus ideas. Según datos de RSF, en 2015 murieron 63 periodistas por causas relacionadas con el ejercicio de la profesión y otros 40 fueron asesinados sin que se conozca aún el motivo. A estas cifras se suma la muerte de 19 periodistas ciudadanos y seis colaboradores de medios. En su último informe, RSF señala que 54 periodistas se encuentran secuestrados en el mundo por organizaciones terroristas o criminales.

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